El número 32 de la calle San Lorenzo de Huesca se derruirá este martes

El edificio número 32 de la calle San Lorenzo de Huesca se derruirá este martes tras ser declarado, este lunes, en ruina inminente a través de un decreto de Alcaldía de urgencia. Los trabajos de demolición se acometerán en un plazo no superior a las 48 horas ocasionando el corte de la vía de acceso desde la plaza Salas hasta la Merced.

Huesca.- El Ayuntamiento de Huesca finalmente ha declarado en ruina inminente el edificio número 32 de la calle San Lorenzo. Lo hacía escasas horas después de producirse en dicho inmueble un nuevo derrumbe que obligaba al desalojo de la única familia que habitaba en este edificio de cuatro plantas. Una orden municipal que obliga a llevar a cabo la demolición en un plazo no superior a 48 horas.

El decreto de Alcaldía firmado por la edil, Ana Alós, se ha llevado a cabo como medida de urgencia con la adjudicación del propio derribo que ha recaído en la empresa Hormigones Grañén. “Seguramente hoy van a empezar las obras de preparación y este martes se acometerá el derribo en su totalidad”, ha declarado la concejal de Urbanismo, Gemma Allué.

En cuanto a las labores de preparación de la zona y de seguridad de la misma, Allué aseguraba que apenas se registrarán incidencias ya que el derribo se acometerá desde la parte interior del edificio. Una demolición rápida que sí prevé el cierre de la calle principal desde la plaza de Salas hasta el Cuartel de la Merced. “No se prevé que sea complicado ya que no hay edificios colindantes”, también ha destacado la concejal.

Esta situación calificada de fuerza mayor por el propio ayuntamiento llega tras producirse un nuevo derrumbamiento en este edificio ubicado en el centro de Huesca. Se trata de un inmueble de cuatro plantas con importantes desperfectos en sus paredes laterales con tan sólo unas vigas de madera cubriendo la parte alta de los solares colindantes sin edificar.

En el momento de incidente se encontraban en el edificio una familia que fue desalojada recibiendo una ayuda de urgencia facilitada por el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Huesca y que les permitía pasar un par de noches en un hostal. Esta primera medida finalizaba este mismo lunes cuando los afectados han visitado de nuevo las dependencias municipales. Tras estudiar su situación, el Consistorio ha decidido aplicar una ayuda de urgencia que consiste en prestar a la familia apoyo económico para un alquiler durante dos meses como máximo, una vez que la familia haya justificado que ha encontrado un piso de alquiler. Asimismo, el Consistorio les ha facilitado los servicios jurídicos para gestionar la situación de su vivienda.

Un dispositivo semejante al abierto con el desalojo de la otra familia que vivía en el mismo edificio y que dejó su vivienda, de manera voluntaria, el 26 de agosto.