Escenografía oscense para superproducciones de Hollywood

Lo Imposible, Astérix y Obélix o Exodus tienen en común que parte de sus decorados han sido construidos en Aragón. Concretamente en Loporzano, un pueblo oscense de unos 500 habitantes. Tecmolde es la empresa encargada de unir arte y nuevas tecnologías para crear escenografías de películas, parques temáticos o centros comerciales.

Zaragoza.- Un tsunami arrasa Tailandia e inspira la creación de Lo Imposible, la galardonada película de J.A. Bayona. En el filme, la ola se lleva por delante postes de luz, vehículos, muebles y trozos de madera o palmeras que no salieron del país asiático ni tampoco de ninguna empresa de montaje de Hollywood, sino de un pequeño pueblo de Huesca de 500 habitantes, Loporzano.

Ahí realiza su actividad Tecmolde, una empresa centrada en la creación de escenografías de películas y anuncios, reproducciones arquitectónicas y escultóricas o tematización de parques de atracciones o centros comerciales.

Tecmolde comenzó su andadura hace un par de décadas, cuando su fundador, Julio Luzán, decidió incorporar la tecnología 3D a sus proyectos. Tras muchos años trabajando en el mundo del cine y las tecnologías, con Tecmolde es ahora posible fusionar el trabajo artesanal con los nuevos avances tecnológicos para crear grandes decorados.

Julio Luzán es asturiano, pero la familia y su amor por el Pirineo oscense le llevaron a instalarse definitivamente en Loporzano. Y es que ya no es necesario estar en Madrid o en Barcelona para desarrollar una actividad tecnológica puntera. “Antes quizás era más complicado, por la falta de medios, pero ahora es posible”, explica Luzán, quien defiende que “estar en un pueblo tiene más ventajas que inconvenientes”.

Desde que empezó su actividad, Tecmolde ha participado en grandes proyectos nacionales e internacionales de reconocido prestigio. Películas como la ya mencionada Lo Imposible, Astérix y Obélix, El perfume o Exodus. Anuncios de Freixenet, Ford o Danone o parques temáticos como Dinópolis o Port Aventura.

Tecmolde ha participado en grandes proyectos nacionales e internacionales de reconocido prestigio
Tecmolde ha participado en grandes proyectos nacionales e internacionales de reconocido prestigio

Para conseguir esta trayectoria larga y fructífera son necesarias muchas horas de trabajo. Un trabajo incesante, ya que las máquinas de Tecmolde están en marcha durante 24 horas ininterrumpidas, de lunes a viernes. “Compaginamos la producción en taller, con el montaje, y la producción 3D, que ahora está centrada en otra empresa del grupo que está en Walqa”, explica Luzán. En total, Tecmolde emplea a 32 personas.

El material que se usa para las grandes reproducciones es el poliestireno o poliespán, que destaca por su facilidad de uso y su coste relativamente bajo. “Se puede trabajar con grandes volúmenes y formas, pero sin embargo su peso es muy ligero”, destaca Luzán, añadiendo que “en Tecmolde tenemos una técnica y una tecnología muy desarrollada para este tipo de trabajo que nos permite responder de manera eficaz a los pedidos”.

Pero en Tecmolde no solo trabajan según los encargos que reciben, sino que también desarrollan sus propios productos, productos que diseñan y crean en una empresa paralela y que exportan a cualquier parte del mundo.

Futuro

A pesar de trabajar para grandes proyectos y superproducciones, la crisis también ha afectado a Tecmolde. Especialmente, explica su fundador, en la manera de hacer las cosas. “Hemos tenido que empezar a trabajar con más cuidado, gestionar mejor y producir más y mejor”. Sin embargo, desde Tecmolde reconocen que no ha afectado directamente en la cantidad de trabajo.

Tecmolde es una empresa centrada en la creación de reproducciones arquitectónicas y escultóricas
Tecmolde es una empresa centrada en la creación de reproducciones arquitectónicas y escultóricas

“La crisis ha traído nuevas formas de entender las empresas, nos hemos tenido que adaptar a este nuevo formato”, explica Luzán, que ve la situación como un “momento especial” en el que se deben aprovechar las oportunidades que pueden surgir. “Hay muchas dificultades pero también nuevas oportunidades, por lo que hay que estar muy abierto a los cambios”, destaca.

Así, el fundador de Tecmolde lanza un mensaje de optimismo para el futuro, en el que anima a todas las empresas a acoger los cambios con los brazos abiertos y hacer de la dificultad una oportunidad. “Vienen unos años muy interesantes, muy buenos para las empresas”, concluye Luzán.