Los edificios más deteriorados de Huesca serán inspeccionados por técnicos del Ayuntamiento

El inminente derribo del edificio número 32 de la calle San Lorenzo de Huesca, que concluirá este miércoles, ha despertado el interés del Consistorio por los inmuebles más deteriorados de la capital oscense. Los técnicos de Urbanismo acometerán un estudio incidiendo en las zonas más marginales de la ciudad y con menos recursos sociales.

Huesca.- Los trabajos de demolición del edificio número 32 de la calle San Lorenzo de Huesca concluirán en la jornada de este miércoles. El deterioro de este inmueble ha despertado el interés del Ayuntamiento por otros edificios de la ciudad que se encuentran en condiciones similares.

En un futuro próximo, los técnicos de Urbanismo acometerán los estudios pertinentes para valorar el nivel de deterioro de los mismos. La concejal de Urbanismo del Consistorio oscense, Gemma Allué, ha incidido en que “se realizarán expedientes de los edificios que estén en peores condiciones y se actuará en consecuencia. Además se trabajará con mayor insistencia en las zonas más marginales y con más necesidades de tipo social”.

El derribo del edificio 32 de la calle San Lorenzo ha comenzado este martes. Los bomberos se han encargado de desalojar los bienes que todavía estaban dentro del inmueble y los operarios de la empresa adjudicataria han serrado las vigas del edifico que lo unían con el colindante.

La mitad del edificio se ha derribado durante la tarde de este martes

“Nos hemos puesto en contacto con los vecinos del edificio con el que comparten las vigas de unión para que nos informasen en caso de anomalías”, ha matizado Allué. A lo largo de esta tarde se procedía a derrumbar casi la mitad del edificio.

Las familias desalojadas de este inmueble han recibido una retribución económica para hacer frente al futuro más próximo. “Se les tramitó un expediente y se les ha concedido una ayuda económica para sufragar un alquiler de dos meses. Se trata de medidas que atienden a las necesidades más inminentes”.

Las zonas más marginales y con menos recursos de tipo social tendrán prioridad en los estudios y expedientes que se ejecuten a través del análisis de los técnicos de urbanismo del Ayuntamiento oscense.