Estos 11 castillos en Huesca son perfectos para visitar si no lo has hecho ya

Desde imponentes fortalezas medievales hasta torres de defensa, estos son 11 castillos que no puedes perderte de la provincia de Huesca
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photo_camera Estos once castillos de Huesca te llevarán en un recorrido por la historia de Aragón. Foto: Colegiata Castillo de Alquezar, Turismo de Aragón

Una de las formas de disfrutar de la riqueza histórica de Huesca es hacerlo a través de sus majestuosos castillos. Desde imponentes fortalezas medievales hasta torres de defensa, la provincia ofrece un fascinante patrimonio en un buen estado de conservación. Pero no solo eso, ya que estos 11 castillos de Huesca, permitirán que te sumerjas en la época musulmana y en la Reconquista, en la que tuvieron un papel protagonista en la historia de Aragón.

  1. Castillo de Loarre
  2. Ciudadela de Jaca
  3. Castillo Colegiata de Alquézar
  4. Castillo de Abizanda
  5. Castillo de Aínsa
  6. Castillo de Benabarre
  7. Castillo de Biniés
  8. Castillo de Fantova
  9. Castillo de Montearagón
  10. Castillo de Monzón
  11. Castillo de Samitier

Castillo de Loarre

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Castillo de Loarre

El Castillo de Loarre es uno de los más destacados entre los castillos de Huesca. Construido por Sancho II en el siglo XI para controlar estratégicamente el territorio y atacar Bolea, este castillo románico ha sido objeto de diversas modificaciones hasta su abandono en el siglo XVI.

El Castillo de Loarre se alza imponente sobre un peñasco, destacando como el más importante de Huesca y uno de los más notables de España. A día de hoy, su excelente estado de conservación lo convierte en la fortaleza románica mejor preservada de Europa, atrayendo la atención de la industria cinematográfica, como lo demuestra su elección por Ridley Scott como escenario principal para parte de la película "El Reino de los Cielos".

Ciudadela de Jaca

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Ciudadela de Jaca. Foto: Patrimonio Cultural de Aragón

La Ciudadela de Jaca, también conocida como el Castillo de San Pedro, surge como parte de la estrategia defensiva instaurada por Felipe II ante posibles invasiones francesas, tras los sucesos en el valle de Tena en 1592.

Este imponente conjunto arquitectónico, diseñado por el arquitecto italiano Tiburzio Spanocchi, sigue el modelo de fortificaciones de la época, con una disposición de edificios alrededor de un patio central y una sólida muralla pentagonal.

Destaca por su capilla de estilo barroco dedicada a San Pedro y un singular museo de miniaturas militares en su interior. Además, los espacios verdes que lo rodean se han convertido en lugares de encuentro muy populares en la ciudad.

Castillo Colegiata de Alquézar

Colegiata de Alquézar. Foto: Turismo de Aragón
Colegiata de Alquézar. Foto: Turismo de Aragón

Muy cerca de la ciudad de Huesca, se encuentra la imponente Colegiata de Santa María la Mayor de Alquézar, ubicada junto al Parque Natural de la Sierra y los Cañones del Guara.

Aunque comúnmente se le conoce como la Colegiata de Santa María la Mayor, sus raíces se remontan al siglo XI, cuando fue construido por Jalaf Ibn Arad como un castillo defensivo.

Sin embargo, fue durante el reinado de Sancho Ramírez que esta fortaleza musulmana fue transformada en una estructura cristiana, lo que explica los restos arquitectónicos que datan del siglo XVI, incluyendo la capilla, dos torres y parte de la muralla.

Castillo de Abizanda

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Castillo de Abizanda. Foto: Turismo de Aragón

El Castillo de Abizanda, situado en la pintoresca comarca de Sobrarbe, es una impresionante torre de piedra que se eleva a una altura de 25 metros. Construida en el siglo XI, esta imponente estructura cuenta con una balconada y un tejado de madera que añaden un toque distintivo a su silueta.

Estratégicamente ubicado, el castillo domina el valle del Cinca y el río Isábena, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares del Sobrarbe.

Después de haber sido cuidadosamente restaurado, el Castillo de Abizanda ahora alberga el Museo de Creencias y Religiosidad Popular del Pirineo, donde los visitantes pueden sumergirse en la rica historia y cultura de la zona a través de una colección fascinante de artefactos y exhibiciones.

Castillo de Aínsa

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Castillo de Aínsa. Foto: Cultura de Aragón

El Castillo de Aínsa, situado en el extremo occidental de la emblemática plaza mayor de la localidad, es un testimonio de la historia de Sobrarbe.

Construido en el siglo XI como parte de la defensa contra las poblaciones musulmanas, experimentó renovaciones en el siglo XVII bajo la política defensiva de Felipe II. A lo largo de los siglos, sufrió transformaciones y, a partir del XVIII, un proceso de abandono gradual.

Hoy, destacan sus estructuras del siglo XVII, como la muralla sur, que alberga el Ecomuseo de la Fauna y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, además de ser sede del Festival Castillo de Aínsa, convirtiéndolo en un punto cultural de referencia en Huesca.

Castillo de Benabarre

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Castillo de Benabarre. Foto: Turismo de Aragón

El Castillo de Benabarre, un antiguo bastión de origen musulmán situado en la localidad homónima, se remonta a finales del siglo X. Tras su conquista por Ramiro I de Aragón, este monarca ordenó la edificación de un nuevo castillo y la transformación de la iglesia románica existente en una estructura gótica.

Aunque actualmente solo se conservan algunos vestigios originales y otros datados del siglo XIV, el castillo impresiona por su imponente presencia y su compleja estructura defensiva. La presencia de la iglesia dentro del recinto fortificado añade un elemento arquitectónico y simbólico de gran interés.

Castillo de Biniés

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Castillo de Biniés. Foto: Jacetania Turismo

El Castillo Palacio de Biniés, erigido sobre una antigua fortaleza, data del siglo XIV al XVI y fue convertido en un palacio cortesano. A pesar de sufrir un incendio en 1928, fue restaurado entre 1996 y 1998. Presenta una estructura cuadrangular con un gran patio central, cuatro torres y una capilla.

Hoy, en manos privadas, ofrece una mirada al pasado palaciego desde el siglo XVI, con una historia que incluye figuras destacadas como Fortún de Gurrea y los Urriés de Ayerbe.

Castillo de Fantova

Castillo de Fantova. Foto: Turismo de Aragón
Castillo de Fantova. Foto: Turismo de Aragón

El Castillo de Fantova, una joya románica del siglo XI en Huesca, destaca por su torre circular de 18 metros de altura y otros elementos bien conservados, como la ermita de Santa Cilia y tramos de muralla original. Su ubicación en un promontorio escarpado lo hace uno de los castillos más peculiares de la región.

Castillo de Montearagón

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Castillo de Montearagón. Foto: Turismo de Aragón

En la época de Sancho Ramírez, Rey de Aragón en 1064, la ciudad de Huesca resistía en medio de la consolidación del Alto Aragón reconquistado. Desde el Castillo de Loarre, se planeaba la toma de Huesca y la posterior reconquista de Zaragoza.

Por ello, Sancho Ramírez ordenó la construcción de una nueva fortaleza estratégica, el castillo-abadía de Montearagón, en un cerro a solo 5 km al este de la ciudad. Esta decisión llevó al olvido al Castillo de Loarre, mientras que los canónigos loarreses de San Agustín fueron trasladados a Montearagón.

A lo largo de los siglos, el castillo ha sufrido incendios, guerras y reformas, pero actualmente se encuentra en proceso de restauración. Aunque no es posible visitarlo, aún podemos disfrutar de sus vistas desde lejos.

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón. Foto: Turismo Aragón
Castillo de Monzón. Foto: Turismo Aragón

El Castillo de Monzón nos sumerge en la fascinante historia de los templarios, la infancia del rey Jaime I y los últimos días de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón. Surgidos en Jerusalén durante las Cruzadas, los templarios acumularon fama y riquezas al descubrir tesoros como el Templo de Salomón.

A su regreso a Europa, se unieron a la Reconquista, ayudando al rey Pedro II en la crucial batalla de Las Navas de Tolosa en 1212, ganando tierras como la encomienda del Castillo de Monzón.

Allí, aparte de asegurar el Camino de Santiago, cambiaron las armas por la gestión de la encomienda. Para los interesados en esta apasionante historia, una visita al Castillo de Monzón es imprescindible.

Castillo de Samitier

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Castillo de Samitier. Foto: Turismo de Aragón

El imponente Castillo de Samitier, también conocido como Castillo de Monclús, se ubica en lo alto de un promontorio sobre las aguas del embalse de Mediano.

Su estratégica situación convierte a este conjunto religioso-militar, compuesto por los restos de la torre hexagonal del castillo y la iglesia, en uno de los lugares más destacados de la provincia de Huesca.

Además de su magnífica arquitectura románica, ofrece vistas panorámicas impresionantes de la zona y del Pirineo. No hay mejor razón para acercarse a Samitier y descubrir su belleza única.