Un fármaco para la osteoporosis podría eliminar las resistencias terapéuticas del cáncer de mama metastásico

Eva González, jefa del CNIO
photo_camera Eva González, jefa del Grupo de Transformación y Metástasis del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Foto: CNIO

Un estudio internacional en el que participa el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha descubierto que un fármaco ya aprobado para la osteoporosis podría contribuir a eliminar las resistencias al principal tratamiento frente al cáncer de mama metastásico.

Según ha informado el CNIO, el cáncer de mama es el más frecuente en mujeres. Entre los tumores de mama que se diseminan a otros órganos (hacen metástasis), el 70% es de tipo luminal, una variante en la que las células son sensibles a las hormonas sexuales femeninas, el estrógeno y la progesterona.

De hecho, el tumor se forma cuando estas hormonas ordenan a las células dividirse. En los casos avanzados el tratamiento habitual es la cirugía, seguida de una terapia hormonal sola o en combinación con quimioterapia o con terapia dirigida.

Estas terapias dirigidas atacan a moléculas específicas del tumor. En el cáncer de mama luminal la terapia dirigida consiste en fármacos que anulan –inhiben– las proteínas CDK4/6, encargadas de la velocidad de crecimiento y división de las células. La aprobación de estos inhibidores supuso un importante avance en el tratamiento del cáncer de mama luminal.

Sin embargo, cerca del 20% de las pacientes no responden al tratamiento. Y la mayoría de las que sí responden desarrollan resistencia en los dos primeros años, lo que significa que la terapia pierde efectividad.

RESISTENCIA AL TRATAMIENTO

Ahora, los investigadores del Instituto de Medicina Molecular João Lobo Antunes (iMM, Portugal) Luís Costa y Sandra Casimiro, en colaboración con Eva González Suárez, del CNIO, han descubierto uno de los mecanismos que provocan esas resistencias, y proponen una forma de combatirlas.

La investigación, publicada en la revista ‘Cell Reports Medicine’, se centra en la proteína RANK, de la que se sabe que participa en el proceso de renovación de las células en los huesos.

En este sentido, la jefa del Grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, González Suárez, ha destacado que su trabajo y el de otros autores “ya había mostrado que RANK tiene igualmente un papel en cáncer de mama, tanto en la iniciación como en la progresión del tumor”.

Según el estudio, los niveles de RANK de una paciente podrían ayudar a decidir si administrarle inhibidores de CDK4/6 o seguir investigando para complementar la terapia combinada hormonal y dirigida con un tercer fármaco que bloquee la acción de RANK, y elimine la resistencia.

Los científicos proponen el fármaco ‘denosumab’, un anticuerpo monoclonal aprobado en Estados Unidos y Europa para tratar la osteoporosis, prevenir metástasis en los huesos y daños en el esqueleto derivados de otros tipos de cáncer.

“La ventaja es que, al estar ya aprobado, sabemos mucho sobre su perfil de seguridad. Los efectos secundarios que pueda tener ya se conocen y, en el contexto del cáncer, resultan menores. Por eso, desde el punto de vista de la investigación, se podría diseñar inmediatamente un ensayo clínico con pacientes”, ha señalado González Suárez.