Más de 1.800 kilómetros de carreteras estatales tienen un riesgo elevado de siniestro

Control de la Guardia Civil en una carretera. Foto: DGT
photo_camera Control de la Guardia Civil en una carretera. Foto: DGT

Un total de 1.836,5 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado presentan un riesgo elevado de accidente, lo que supone un 7,3% del total. Así se desprende del vigésimo estudio de evaluación del riesgo en la carretera del Programa EuroRAP, elaborado por varios clubes europeos de automovilistas, entre ellos el RACE, y hecho público este miércoles.

Este estudio analiza la peligrosidad de 25.100 kilómetros de vías teniendo en cuenta la evaluación de los siniestros entre 2019 y 2021, su gravedad y su relación con las características de la carretera.

El resultado se estructura en un ‘índice de riesgo’, definido como el número de siniestros mortales y graves ocurridos en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos por kilómetro.

Para ello, se han tenido en cuenta 3.067 siniestros ocurridos en las carreteras estatales entre 2019 y 2021, de los cuales 967 fueron mortales y provocaron 1.060 fallecidos, y 2.100 ocasionaron 2.684 heridos graves. Todos ellos se asignaron a 1.395 tramos de vías con una longitud total de 25.100 kilómetros.

El 84% de los tramos presentan un riesgo bajo o medio-bajo, en tanto que un 8,6% tienen un riesgo medio.

Sin embargo, un 7,3% cuenta con un nivel de riesgo alto o medio-alto, esto es, 1.836,5 kilómetros. De ellos, 734,2 kilómetros están catalogados como riesgo alto o ‘tramos negros’.

‘TRAMOS NEGROS’

Con el fin de poner el foco en los tramos que presentan unos niveles de riesgo más elevados, se han eliminado los que tienen un nivel de tráfico inferior a 2.000 vehículos al día y una longitud inferior a los cinco kilómetros, dado que en ellos es más significativa la aleatoriedad de los siniestros.

Este trabajo da como resultado que 48 tramos son de riesgo elevado de siniestro, de los cuales ocho son ‘negros’ (riesgo alto) y 40 resultan ser ‘rojos’ (riesgo medio-alto).

El tramo más peligroso está entre los puntos kilométricos 232,8 y 243,1 de la N-634, en Cantabria, que es el de mayor riesgo para sufrir un siniestro grave. En sus 10,3 kilómetros de longitud, con una intensidad media diaria de 4.860 vehículos, se han producido siete siniestros graves entre 2019 y 2021.

El resto de ‘tramos negros’ de alta peligrosidad se encuentran en la N-340 (Andalucía), la N-230 (Cataluña), la N-345 (Murcia), la N-234 (Aragón), la N-323 (Andalucía), la N-331 (Andalucía) y la N-122 (Castilla y León).

El RACE ha preguntado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana por esos ‘tramos negros’ y el departamento dirigido por Raquel Sánchez ha contestado que ha ejecutado “actuaciones de mejora” -como reparación y aumento de las superficiales del firme, reposición y refuerzo de la señalización y el balizamiento, repintado de marcas viales, etc.- y tiene previsto realizar “otras adicionales y complementarias durante este año 2023”.

Por comunidades autónomas, La Rioja es la que presenta la mayor proporción de carreteras consideradas de riesgo elevado, con un 17,2%, seguida de Cataluña (12,6%), Asturias (11,6%) y Galicia (10,8%).

Dos tramos preocupan especialmente, el de la N-340 en Granada (entre los kilómetros 296,4 y 312,9) y el de la N-345 en Murcia (entre los kilómetros 0 y 7,2), ya repiten entre los más peligrosos de España desde el informe de EuroRap de 2019.

PERFIL DE RIESGO

El perfil de tramo con nivel de riesgo elevado corresponde a una carretera convencional de calzada única, con intersecciones al mismo nivel y con una intensidad media diaria por debajo de 10.000 vehículos al día.

Por el contrario, las carreteras más seguras son, paradójicamente, aquellas por las que transitan más vehículos, pues en ellas se producen menos siniestros por cada coche que circula, no se invade el sentido contrario, no hay intersecciones al mismo nivel y, al disponer de unos mayores niveles de seguridad pasiva, los accidentes tienen menores consecuencias.

Casi un 14% de los tramos de carreteras estatales con una sola calzada tienen índices de riesgo alto o medio-alto de siniestro, frente a un 0,37% de los tramos de dos calzadas.

Por último, la evolución de los siniestros mortales y graves ocurridos en la Red de Carreteras del Estado es positiva porque refleja una reducción de más del 73% respecto a 2009. Con la única excepción de 2019, todos los años han experimentado un descenso respecto a su precedente.