La Unesco declara Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la trashumancia y la técnica de vidrio soplado

ovejas y cabras en el monte
photo_camera España cuenta con 125.000 kilómetros de vías pecuarias para la trashumancia y más de 140 talleres artesanos para la técnica del vidrio soplado

La trashumancia y la técnica del vidrio soplado en España serán, desde este miércoles, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, tal y como lo decidió el comité de la Unesco reunido en Kasene (Botsuana).

La candidatura internacional de la trashumancia, liderada por España, reconoció esta modalidad de pastoreo también en Albania, Andorra, Croacia, Francia, Luxemburgo y Rumanía y se sumó así al reconocimiento que ya disfrutaba en Austria, Grecia e Italia.

En concreto, España cuenta con 125.000 kilómetros de vías pecuarias que cubren todo el territorio peninsular y de las islas, que ponen de manifiesto que la trashumancia es una práctica extendida por todas las comunidades autónomas.

Hoy en día, el desplazamiento estacional de rebaños sigue siendo un patrimonio vivo que originó un rico patrimonio cultural y etnográfico, reflejado en fiestas y tradiciones, en la toponimia, la gastronomía y la arquitectura relacionada con esta actividad.

También las manifestaciones de la tradición oral, la artesanía y las técnicas de pastoreo tradicional, así como la ordenación de los pastos en el marco del derecho consuetudinario, son elementos que la cultura trashumante ayudó a transmitir a su paso por los diferentes y distantes territorios peninsulares.

VIDRIO SOPLADO

Por otra parte, la técnica del vidrio soplado en España fue inscrita en la Lista de Manifestaciones Representativas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco como parte de la candidatura internacional compartida con Chequia, Finlandia, Francia, Alemania y Hungría, que reconoce los conocimientos, técnicas artesanales y habilidades en la fabricación de vidrio.

En concreto, la técnica del vidrio soplado es un saber vinculado a la cultura española, con grandes centros de producción de más de tres siglos de vigencia, como son el Centro Nacional del Vidrio de la Granja en Segovia o los Vidrios Gordiola en Mallorca.

Además, cerca de 140 talleres de artesanos y artistas por todo el territorio y, en ocasiones, vinculados a museos, buscan revitalizar y dar visibilidad a producciones características de centros ya extinguidos. Se genera así una gran variedad de producción que conjuga el mantenimiento de los modelos históricos con nuevos diseños y una amplia tipología.

Con estas inscripciones, España suma ya 21 manifestaciones culturales declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El próximo año se espera que sean evaluadas por la Unesco la candidatura ‘Cultura Sidrera Asturiana’; así como la ampliación para las comunidades autónomas de Madrid, Canarias y Murcia de ‘El arte de la piedra en seco’, declarada en 2018 Patrimonio Cultural Inmaterial.

En la próxima Asamblea General de Estados Parte de la Unesco, que tendrá lugar a mediados del año 2024, se decidirán los países que formarán parte del comité evaluador de las candidaturas de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. España aspira a formar parte de este comité, del que ya fue miembro de 2009 a 2013, y ser parte activa en la toma de decisiones en materia de patrimonio cultural inmaterial.