La primera subasta de Letras del año se celebrará este martes con una previsible nueva reducción de intereses

billetes de 50 euros
photo_camera El Tesoro colocará Letras a 6 y 12 meses

El Tesoro Público, organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, celebrará este martes la primera colocación de Letras del Estado de 2023, en la que los inversores esperan que la rentabilidad vuelva a empeorar las últimas colocaciones.

Desde que el Banco Central Europeo (BCE) frenó la subida de los tipos de interés en el mes de diciembre, la rentabilidad de la deuda pública ha empeorado semana a semana y se espera que haga lo propio este martes.

El Tesoro colocará Letras a 6 y 12 meses. La referencia de estos instrumentos es el interés del 3,62% que dio hace un mes por las primeras y del 3,327% por las segundas.

Esta semana, el organismo inauguró el año de subastas con la colocación de Bonos y Obligaciones del Estado, con los que captó 6.891,84 millones de euros. El Tesoro se había marcado un objetivo de captación que oscilaba entre los 5.750 y los 7.250 millones y la demanda de los inversores superó los 11.362 millones, con lo que más que duplicó la cuantía adjudicada.

DEMANDA DE LOS HOGARES

Cabe recordar que, tras seis años con intereses negativos –en los que los inversores pagaban al Estado por comprar deuda–, las Letras volvieron a ofrecer en septiembre de 2022 remuneraciones a los inversores, aunque muy modestas –del 0,027%–. Se experimentó entonces un pequeño incremento del importe en propiedad de las personas físicas (+10,2%), hasta los 1.079 millones.

Esta tendencia se acentuó con el paso de los meses como consecuencia de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). El organismo dirigido por Christine Lagarde aprobó sucesivas subidas de los tipos de interés hasta el 4,5%. Este encarecimiento del dinero conllevó un incremento de la rentabilidad de la deuda soberana y, asimismo, un crecimiento exponencial de la inversión minorista.

El Tesoro Público cerró 2023 con una emisión de deuda neta de 65.000 millones de euros, tal y como había previsto, después de que el Gobierno rebajara el cálculo en 5.000 millones respecto a lo previsto inicialmente.