El Tesoro capta 5.056,1 millones en Letras a 6 y 12 meses y eleva la remuneración

Unas gafas y una calculadora al lado de billetes de euro
photo_camera La demanda de los inversores ha superado los 8.700 millones

El Tesoro Público, organismo dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, ha captado este martes 5.056,1 millones de euros en la primera subasta de Letras del año, en la que ofreció productos a 6 y 12 meses elevando ligeramente el coste.

El Tesoro se había marcado un objetivo de captación que se movía entre los 4.500 y los 5.500 millones de euros. La demanda de los inversores ha superado los 8.700 millones.

En concreto, en Letras a 6 meses, el Tesoro ha colocado 1.036,65 millones a un interés del 3,635%, por encima del 3,62% de la subasta que celebró hace un mes. En el caso de las Letras a 12 meses, ha captado 4.019,45 millones con un coste del 3,314%, inferior al 3,3% de la subasta anterior.

El organismo inauguró la semana pasada el año de subastas con la colocación de Bonos y Obligaciones del Estado, con los que captó 6.891,84 millones de euros. El Tesoro se había marcado un objetivo de captación que oscilaba entre los 5.750 y los 7.250 millones y la demanda de los inversores superó los 11.362 millones, con lo que más que duplicó la cuantía adjudicada. En estos productos se rebajó la rentabilidad.

Este martes el Tesoro presenta su estrategia de financiación para el 2024, después de cerrar 2023 con una emisión de deuda neta de 65.000 millones de euros, tal y como había previsto, después de que el Gobierno rebajara el cálculo en 5.000 millones respecto a lo previsto inicialmente.

RENTABILIDAD

Cabe recordar que la rentabilidad de estos productos está en niveles máximos de la última década. Esto ha provocado una fuerte demanda de los minoristas. De hecho, los hogares son el principal tenedor de deuda pública a corto plazo por primera vez en la historia, con 20.348 millones de euros en cartera en septiembre, casi el 30% de este de la deuda a corto plazo en circulación.

Tras seis años con intereses negativos –en los que los inversores pagaban al Estado por comprar deuda–, las Letras volvieron a ofrecer en septiembre del año pasado remuneraciones a los inversores, aunque muy modestas –del 0,027%–. Se experimentó entonces un pequeño incremento del importe en propiedad de las personas físicas (+10,2%), hasta los 1.079 millones.

Esta tendencia se acentuó con el paso de los meses como consecuencia de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). El organismo dirigido por Christine Lagarde ha aprobado sucesivas subidas de los tipos de interés hasta el 4%, cota en la que ha hecho una pausa. Este encarecimiento del dinero conllevó un incremento de la rentabilidad de la deuda soberana y, asimismo, un crecimiento exponencial de la inversión minorista.