El Gobierno prevé que uno de cada cuatro mayores de 65 años trabaje en 2050 con el impulso de los incentivos a la jubilación demorada

mujer mayor trabajando en una oficina
photo_camera Seguridad Social estima que se producirá un aumento de la edad media de jubilación de 1,6 años en 2050

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones prevé que, gracias a los incentivos incluidos en la reforma de pensiones para favorecer la jubilación demorada, la tasa de ocupación de los mayores de 65 años pasará del 18,4% hasta el 27,8%, mientras que la de mayores de 55 años se incrementaría desde el 43,8% hasta el 48,9% en 2050.

Así lo recoge el departamento dirigido por José Luis Escrivá en el informe sobre la proyección del gasto en pensiones publicado en el marco de los compromisos del Estado español con la Unión Europea para el despliegue del plan de recuperación y la recepción de los fondos europeos ‘Next Generation-EU’.

El informe repasa y pone en valor las diferentes medidas de la reforma de pensiones aprobada durante la anterior legislatura en varias fases y subraya el efecto positivo que están teniendo los incentivos para la jubilación demorada, que el trabajador que alarga su vida laboral puede elegir percibir en un único pago o mediante un aumento porcentual en su pensión de forma prorrateada.

En concreto, ya en 2023, más del 8% son jubilaciones demoradas, tres puntos porcentuales más que el registrado en los primeros cinco meses de 2021, el último año en el que aún no estaban desplegados los nuevos incentivos.

En este escenario, Seguridad Social estima que se producirá un aumento de la edad media de jubilación de 1,6 años en 2050. Además, señala que a la sostenibilidad del sistema de pensiones contribuirán las medidas aprobadas para aumentar los ingresos del sistema público de pensiones.

Asimismo, resalta la evolución favorable que tendrá el mercado de trabajo en España que, a partir de la década de los 2040, se estabilizará con tasas de desempleo inferiores al 6%.

En paralelo, anticipa que el incremento de la tasa de actividad del 79,4% actual al 84% en el año 2050 hará que la población activa entre 20 y 64 años se incremente desde casi 23 millones de personas en 2023 hasta 24,23 millones en 2035. A partir de este momento, la población activa se irá reduciendo paulatinamente hasta situarse en 2050 en el entorno de los 23,23 millones de personas.

La tasa de ocupación total en el futuro aumentará en las edades más jóvenes por el descenso del paro juvenil y en las edades superiores a los 64 años por las medidas adoptadas para facilitar y estimular la permanencia en la actividad hasta edades superiores a las actuales.

Cabe recordar que el Gobierno espera que hasta finales de la década de los 2040 vaya incrementándose el gasto en pensiones y que en 2045 el coste de estas prestaciones sea del 14,7% del producto interior bruto (PIB). Eso sí, avisa de que sin las medidas de refuerzo de la sostenibilidad del sistema esta cuantía superaría el 15,1%, barrera a partir de la que habría que aprobar medidas añadidas para asegurar la viabilidad del sistema público.