El decreto con medidas de ahorro energético cumple un año sin llegar a aplicarse de forma estricta

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photo_camera Entre las medidas contenidas en el plan sobresale la obligación de apagar los escaparates y alumbrados de edificios públicos y negocios que no estén en funcionamiento

El plan con medidas de ahorro energético que el Gobierno aprobó el pasado verano en un real decreto cumple este jueves un año desde que empezara a entrar en vigor, después de una aplicación que no ha sido estricta y sin que finalmente se cumplieran los peores augurios sobre tensiones energéticas por culpa de la guerra que sufre Ucrania tras la invasión rusa.

Este plan fue incluido en el real decreto-ley 14/2022, de 1 de agosto, de medidas de sostenibilidad económica en el ámbito del transporte, en materia de becas y ayudas al estudio, así como de medidas de ahorro, eficiencia energética y de reducción de la dependencia energética del gas natural.

El texto fue aprobado por el Gobierno el 1 de agosto de 2022, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente y la parte sobre ahorro energético entró en vigor el 10 de agosto de dicho ejercicio.

Entre las medidas contenidas en el plan sobresale la obligación de apagar los escaparates y alumbrados de edificios públicos y negocios que no estén en funcionamiento. También establece que la calefacción de los edificios no podrá superar los 19 grados y que los aires acondicionados no podrán estar por debajo, en líneas generales, de los 27 grados.

Igualmente, para evitar el “despilfarro” de energía, el decreto obliga a que los negocios con puerta directa al exterior dispongan de un sistema de cierre automático, a fin de evitar que puedan permanecer abiertos y que se pierda energía.

CONSECUENCIA DE LA GUERRA

El texto fue impulsado por el Gobierno en el marco de una serie de medidas que adoptaron países europeos para tratar de paliar la escasez de energía que se temía que pudiera haber en invierno por la mayor demanda y el freno de Rusia al abastecimiento de gas a occidente.

No obstante, el invierno llegó y se mantuvieron precios de la energía muy altos tanto en España como en Europa, pero no se llegó a un escenario de carestía. Además, se logró limitar en parte el precio a los consumidores con la conocida como ‘excepción ibérica’ que Portugal y España lograron pactar con la Comisión Europea.

En este contexto, ya desde la aprobación del decreto, organizaciones como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) o instituciones como la Comunidad de Madrid fueron muy beligerantes con estas acciones y advirtieron de que medidas como apagar a las 22.00 horas los escaparates podrían ser perjudiciales para atraer el consumo.

No obstante, ha sido frecuente en este año encontrar escaparates encendidos en determinadas zonas de España, así como que el aire acondicionado esté por debajo de los 27 grados.

Finalmente, la pasada semana la Comunidad de Madrid reclamó al Gobierno central que los edificios más emblemáticos de Madrid y los museos pudieran permanecer encendidos más tiempo por la noche. A su juicio, ello no solo favorecería visibilizar el atractivo de la capital, sino de toda España.