El 98% de los casos de cáncer de cabeza y cuello se pueden prevenir

día mundial cáncer cabeza y cuello
photo_camera Según la TTCC, el 98% de los casos de cáncer de cabeza y cuello se pueden prevenir

El 98% de los casos de cáncer de cabeza y cuello se pueden prevenir con medidas como evitar el tabaco, el alcohol y la contaminación, vacunarse contra el papiloma virus y cuidar la salud bucodental, según la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (TTCC).

Con motivo de la celebración este jueves del Día Mundial del cáncer de cabeza y cuello, el presidente de la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello y oncólogo del Instituto Catalán de Oncología (ICO), el doctor Ricard Mesía, subrayó que “el consumo de tabaco y alcohol propician la aparición de determinados tumores en la garganta y en la laringe e hipofaringe (la parte inferior de la faringe)”. De hecho, “suponen el 70% de los cánceres de cabeza y cuello”.

La contaminación también juega un papel clave, ya que se ha demostrado que la gente que vive en grandes ciudades tiene más riesgo de desarrollar estos tumores que la que vive en zonas rurales.

Por su parte, el virus del papiloma humano es responsable de la mitad de los tumores de la orofaringe -la parte media de la faringe-, por lo que es fundamental la vacunación tanto en hombres como en mujeres, lo que permite reducciones de hasta el 95% de casos. El tabaco es la causa de la otra mitad de estos tumores.

Otro aspecto clave es mantener una buena higiene en la boca, ya que los carcinomas de la cavidad oral están relacionados con las protrusiones dentales, que pueden causar inflamaciones crónicas en la mucosa de la boca.

HIGIENE BUCAL

“Estas asperezas pueden causar roces continuos, por lo que se deben limar para evitar cáncer en la cavidad oral. Para ello, debe acudirse al dentista al menos una vez al año e, idealmente, cada seis meses. Y cepillarse los dientes y usar hilo dental a diario para eliminar los fragmentos de comida entre los dientes, que pueden causar inflamación de las encías”, recomendó el oncólogo.

Una de las dificultades en el diagnóstico del cáncer de cabeza y cuello es la no existencia de un cribado, como sucede por ejemplo en los cánceres de mama o de colon. El doctor Mesía advirtió de que las pacientes que desarrollan un tumor de cuello de útero que no tengan un adecuado seguimiento ginecológico tienen más riesgo de tener un tumor en la orofaringe.

Los cánceres de cabeza y cuello suponen el 5% del total de tumores en España con unos 12.500 nuevos casos al año. Sin embargo, los avances son destacados tanto en la cirugía como en la radioterapia y los nuevos tratamientos con inmunoterapia, que estimulan el sistema inmune del paciente para que sean sus propias defensas las que eliminen los tumores.

Las cirugías son menos agresivas, con abordajes transorales que evitan intervenciones a través del cuello y de cicatrices. La radioterapia conformacional incide mucho más en el tumor y menos en los tejidos vecinos, por lo que se reduce mucho la toxicidad. Y el continuo desarrollo de la inmunoterapia está logrando, con nuevos tratamientos, aumentar la supervivencia”, resumió el doctor Mesía.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR

En cuanto a los especialistas, el jefe de sección de Oncología de Otorrinolaringología del Hospital Donostia y vicepresidente de la Fundación TTCC, el doctor Alex Sistiaga, aseguró que este tipo de cánceres debe ser abordado por un equipo multidisciplinar por ser clave: “entre todos los profesionales sanitarios que lo integran tenemos el complejo reto de curar al paciente. Los otorrinos somos frecuentemente la puerta de entrada del paciente y conocemos la anatomía de los lugares donde aparecen estos tumores".

Por ello, agregó, “es fundamental que exista una coordinación para el seguimiento del paciente entre los diferentes especialistas en cabeza y cuello: oncólogos médicos, oncólogos radioterapeutas, otorrinolaringólogos, cirujanos maxilofaciales, anatomo-patólogos, nutricionistas, rehabilitadores, psico-oncólogos y soporte familiar y laboral”.

Como recalcó, el principal factor de riesgo de estos tumores es el tabaco, por lo que es fundamental “educar a la población para prevenir el cáncer. Nuestros pacientes tienen síntomas poco específicos, que pueden confundirse con otros menos preocupantes, por lo que debe acudir al especialista en cabeza y cuello ante cualquier síntoma de alarma”.

El doctor Sistiaga señaló la importancia de impulsar la investigación en este ámbito, especialmente en la búsqueda de biomarcadores que ayuden a saber qué pacientes van a responder o no a los tratamientos.