Detenidas 11 personas por distribuir internacionalmente aceite de oliva adulterado

intervención aceite de oliva
photo_camera Un agente revisa muestras de aceite intervenidas a los arrestados. Foto: Guardia Civil

La Guardia Civil ha detenido a 11 personas de una red, con presencia en España e Italia, que distribuía a nivel internacional aceite de oliva adulterado.

Según informó este lunes el Instituto Armado, la operación ha sido realizada de manera coordinada con Carabinieri y Europol con el registro entre las autoridades españolas e italianas de ocho registros en cooperativas de las provincias de Ciudad Real, Jaén y Córdoba.

Se han inmovilizado 16 depósitos de aceite y más de 5.200 litros de aceite de oliva adulterado listo para su venta al público. Han sido intervenidos más de 91.000 euros en efectivo, cuatro vehículos de alta gama y bloqueado varias cuentas bancarias.

La operación se inició cuando el Seprona procedió a la inspección de un camión que transportaba aceite de oliva en Manzanares (Ciudad Real), lo que permitió detectar una serie de anomalías. A raíz de este caso, la Unidad Orgánica de Policía Judicial puso en marcha la ‘Operación Omegabad’. Los agentes comprobaron la existencia de una organización con dos ramas, una española y otra italiana, dedicadas a distribuir aceite de oliva adulterado a nivel internacional.

MEZCLA DE ACEITES

En España utilizaban una empresa vinculada con el proceso de adquisición de aceites de menor categoría para llevar a cabo cambios en la categoría de aceites turbios a lampantes para convertirlos en virgen y virgen extra mediante falsificaciones de la documentación para poder comercializarlos.

Mezclaban los aceites turbios, un subproducto del de oliva, con el aceite de oliva de mejor calidad para conseguir unos parámetros adecuados de grasas y eritrodiol que permitieran su comercio. También impedían la trazabilidad del producto mediante el no registro de los aceites de oliva de su empresa.

En Italia, dos empresas aglutinaban aceites de gran parte de los países que tienen relevancia en el panorama oleícola, entrando la mayoría en la UE a través de Portugal y efectuando con ellos los mismos procedimientos de falsificación y manipulación que en España.

Además, utilizaban una fuerte estructura empresarial trasnacional mediante mercantiles en los principales países productores de aceite sin controles de trazabilidad como el español que facilitaba la labor de adulteración.