El deporte en una educación para la paz y la inclusión

En 2024, los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos, compartirán por primera vez el mismo emblema: un misma visión y una misma ambición para ambos eventos. Fuente: https://www.paralimpicos.es/
photo_camera En 2024, los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos, compartirán por primera vez el mismo emblema: un misma visión y una misma ambición para ambos eventos. Fuente: https://www.paralimpicos.es/

La práctica deportiva aporta amplia posibilidades en la enseñanza siempre y cuando esté enmarcada en una metodología de aprendizaje en la cual se refuercen competencias requeridas en la formación del alumnado. El deporte contribuye al desarrollo, a la paz y a la inclusión. El deporte, como señaló la vicesecretaria general de las Naciones Unidas, Amina J. Mohammed, «tiene el poder de alinear nuestra pasión, energía y entusiasmo en torno a una causa colectiva». La creatividad del profesorado y del alumnado es una vía para identificar buenas ideas que amplíen las posibilidades de utilizar el deporte como espacio de encuentro.

En estos tiempos ahondar en una educación para la paz y la inclusión constituye una prioridad fundamental. No se trata solamente de exponer ideas para una educación teórica: se trata de concretar ideas para una convivencia diaria. Promover, a través del deporte, la paz y la inclusión en el alumnado contribuyen positivamente en diversas áreas: en la salud física y en la salud mental, en la resiliencia, el esfuerzo, la perseverancia, celebrar adecuadamente los éxitos, gestionar los sentimientos ante las adversidades, a reforzar el trabajo en equipo, realizar actividades cooperativas, afianzar la autoestima, contribuir a la confianza individual y colectiva, al respeto por uno mismo y por el otro, a ser tolerante, trabajar las inteligencias múltiples, profundizar en técnicas de liderazgo.

Existen experiencias donde están presentes el deporte por la paz y la inclusión, aunque requieran más visibilidad. Los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales o los Juegos Paralímpicos son un ejemplo de ello. A nivel local, en Aragón y en otras comunidades autónomas, las iniciativas se repiten cada año. Crear espacios para vivir la sensaciones y emociones de los deportes de personas con discapacidad son una manera de acercarse a la manera de entender el mundo de otras personas.

En 2013 las Naciones Unidas proclamaron el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. Objetivo: «concienciar acerca del papel que el deporte puede desempeñar en la promoción de los derechos humanos y el desarrollo económico y social».