Siempre he sido buen marido, o al menos, eso considero... Aun así, mi mujer quiere dejarme después de 20 años casados y dos hijos en común. Mis hijos son ya mayores de edad, pero no sé por qué me aferro a que esta separación les podría hacer daño. Además, yo tampoco sé cómo levantar cabeza y ya no sé qué hacer para gestionar esta situación...

Cualquier ruptura siempre es dolorosa; si además hay hijos y una de las partes aún siente amor, el camino para la aceptación y la superación puede encontrar más obstáculos. 

Lo más importante en estos momentos es permitirse el tiempo necesario para superar el duelo y aceptar la ruptura. También es importante en esta fase mantener la mente ocupada y no dedicar todo el tiempo a pensar sobre ello.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es comenzar a pensar en ti mismo. Es un momento donde puedes encontrarte de nuevo, saber lo que se quiere y pensar en tus necesidades. Si se aprovecha, con el tiempo te encontrarás en otra etapa diferente, una de bienestar y crecimiento personal.

El shock provocado por la separación te ayudará a centrarte más en los hijos. Crearás un vínculo nuevo y generarás una nueva dinámica con ellos, pero los sentimientos y el afecto no tienen por qué verse afectados, más bien se verán reforzados.

Refúgiate en tu círculo más íntimo y cercano, la familia y amigos deben convertirse en la red de apoyo más importante en estos momentos.

Mi consejo: es importante darse tiempo a uno mismo para superar lo que ha pasado y aceptar la nueva vida.

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