Mi hija está obsesionada con no comer, sus amigas son auténticos esqueletos, ella niega tener un problema de este tipo pero cada vez está más delgada. ¿Qué puedo hacer?

Siempre da mejor resultado ante un indicio a la enfermedad la prevención que abordarla ya en una etapa muy avanzada.

Las enfermedades relacionadas con los trastornos de alimentación como la anorexia y la bulimia son patologías que, según el grado en el que se encuentren, pueden ser muy graves.

Generalmente hay de fondo un problema de autoestima, los adolescentes se exponen hoy en día a presiones sociales muy fuertes y la opinión y conducta del “grupo” ejerce mucha fuerza e influencia sobre ellos.

Ante un problema de este tipo lo mejor es entablar una conversación comprensiva con su hija, intenta darle confianza y mostrarse empática en todo lo que pueda estar preocupándole. Muéstrale la preocupación que tú también sientes por ella y hazle sentir que puede contar contigo. Aunque  probablemente la conversación no sea fácil debes insistir en hablar de lo que te preocupa, de esta manera también será un buen momento para que tú evalúes hasta qué punto la situación es grave.

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