Me critico constantemente y siempre pienso que no soy suficiente, lo que me hace evitar nuevas oportunidades. ¿Cómo gestiono esta situación?

La capacidad de autocrítica puede ser la clave para elevar el nivel del propio potencial a nivel personal. Cuando la autocrítica tiene connotaciones destructivas ésta no aporta valor, ni crecimiento interior. Un alto nivel de autocrítica puede conllevar sentimientos de incompetencia y un estado de inseguridad sobre las capacidades de uno mismo, mermando así la propia autoestima.

En primer lugar, toma conciencia del tono de diálogo interno con el que te tratas, es importante sepas qué opinas de ti mismo y en base a qué criterios lo haces. A partir de ahí, trata de integrar la flexibilidad en tus razonamientos, entendiendo que no todo es dicotómico (blanco o negro). Es recomendable practicar la autocompasión y para ello puedes realizar el ejercicio de llevar un registro sobre tus autoevaluaciones negativas, y detectar cuáles de ellas son justas, moderadas y objetivas, y cuáles no. De este modo descubrirás que el lenguaje que usas hacia ti muchas veces es ofensivo, lejos de ser constructivo.

Una vez tengas reconocido tu diálogo interior, el segundo ejercicio consistiría en buscar calificativos más respetuosos hacia tu persona y comenzar a ponerlos en práctica. Es importante aprender a ser realistas y objetivos, a conocer tus límites, y las propias capacidades y circunstancias; puesto que hay muchos factores que escapan a nuestro control y no es justo atribuírselos.

La clave está en el equilibrio, no se trata de obviarlo todo y vivir sin expectativas, así como tampoco de autoengañarnos pensando que uno puede con todo.

Mi consejo: Nadie te va a llegar a querer como puedes hacerlo tú mismo. Hay que encontrar la felicidad en la aceptación de tu propia persona, con tus virtudes y tus defectos.
 

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