La UZ incorpora el Servicio de Donación de Cuerpos para una “mayor calidad y transparencia”

La normativa del servicio garantiza una nueva política de donación, unos protocolos actualizados y una adaptación a las normas y a los criterios bioéticos.

La UZ gestionará todos los procesos relacionados con la donación, preservación de los cuerpos y utilización de los mismos.
photo_camera La UZ gestionará todos los procesos relacionados con la donación, preservación de los cuerpos y utilización de los mismos.

La Universidad de Zaragoza ha presentado esta mañana el nuevo Servicio de Donación de Cuerpos que se incorporará a la institución tras la aprobación de su reglamento por el Consejo de Gobierno. Este servicio, que adoptará el nombre de Sedocuz, prestará apoyo a la docencia y a la investigación de la Facultad de Medicina y, a la vez, gestionará todos los procesos relacionados con la donación, preservación de los cuerpos y utilización de los mismos, además de garantizar la seguridad entera del proceso.

La utilización de cuerpos donados, por parte de los estudiantes, ha estado siempre presente en la universidad, sin embargo no era toda la institución académica la que avalaba y se encargaba del procedimiento, hasta este momento era competencia de los profesores del Departamento de Anatomía junto con el apoyo de la Facultad de Medicina. Por esta razón, se crea este nuevo servicio desde la propia universidad con el fin de “oficializar y dar más entidad al servicio para trabajar de forma autónoma”, ha expresado el decano de la Facultad de Medicina, Javier Lanuza.

“Se crea este centro o este servicio para alcanzar unos criterios y mejorar la calidad, la trazabilidad, la transparencia en todo el proceso de donación, del trabajo del día a día del servicio de donación de cadáveres y de la sala de disección de la Facultad de Medicina”, ha asegurado Lanuza, quien ha añadido que antes existían protocolos, pero a partir de ahora van a ser más “estrictos”.

Con la nueva normativa, detrás del servicio va a haber una comisión científica y una comisión de usuarios que va a facilitar la “transparencia”, debido a que habrá actas dónde quedará reflejado todo el proceso. Asimismo, en el reglamento hay una nueva política de donación, unos protocolos actualizados y una adaptación a las normas y a los criterios bioéticos.

Según ha explicado el decano, otra de las ventajas del servicio es que se va a “dar mayor visibilidad a la promoción de la donación de cadáveres”, dado que cada año solo se donan alrededor de 15 cuerpos de los que solo pueden utilizar alrededor de 11 o 12 y en los últimos años ha ido disminuyendo. En el trabajo del día a día de la Facultad de Medicina en docencia pregrado necesitan en torno a cuatro cuerpos, uno o dos en la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de Huesca, donde se realizan dos años de Medicina, y varios para la docencia de posgrado, para residentes y especialistas que necesitan practicar técnicas quirúrgicas sobre cuerpos. Por lo tanto, ha afirmado que “existe una necesidad cada vez mayor de cuerpos, sobre todo para la docencia posgrado”. Además, una vez embalsamados los pueden utilizar solamente uno o dos años, puesto que durante el segundo año ya están “demasiado analizados”.

El decano ha expresado su deseo de que se establezca “un protocolo autonómico o estatal” para la donación de cuerpos, de similar funcionamiento al Banco de Sangre y de Tejidos de Aragón: “Igual que existe una legislación muy estricta en cuanto a la donación de órganos, estaría bien que existiera una para la donación de cuerpos. Un centro oficial que fuera el receptor y fuera mucho más eficaz a la hora de dar a conocer las funciones”.