El precio de la devoción

La Comunión no se perdona. A pesar de la crisis económica, decenas de niños aragoneses siguen decorando las iglesias de la Comunidad. Hace unos años los padres no reparaban en gastos y los invitados pasaban de los 90; ahora son diferentes: se invitan a unas 20 o 30 personas y el gasto medio es de 1.910 euros. Es el precio de la devoción.

Zaragoza.- Niñas como princesas y niños de marineros. La familia detrás con una gran sonrisa en la boca, organizándolo todo. Esto podría ser el resumen de un sábado o un domingo de mayo en las muchas iglesias de casi toda la Comunidad. Aunque estemos en tiempos de crisis la Comunión no se perdona.

La Primera Comunión es un acto religioso en el que niños de entre siete y nueve años reciben el Sacramento de la Eucaristía, el cuerpo y la sangre de Jesucristo.

Cuando la economía en Aragón gozaba de buena salud, las familias hacían todo lo posible para que la Comunión fuera un evento que nunca se olvidara. A la ceremonia acudían todos los familiares y amigos posibles; los vestidos y trajes eran nuevos y se “tiraba la casa por la venta”.

En la actualidad, la crisis económica que vive la Comunidad ha hecho que las comuniones se abaraten cerca de un 8%. Pero nunca se han dejado de celebrar. Así lo explica la portavoz del departamento financiero del restaurante El Sella, Elisa Rodríguez, “la cosa ha cambiado ya no son tan numerosas, son más familiares. Antes eran de 70, 80 o 90 personas y ahora lo normal es que sean de 20 o 30 personas”.

Esto también lo ratifica el director de Marketing del Camping Ciudad de Zaragoza, Unai Mensuro, “lo que si que nos hemos percatado es que ya no son las comuniones de hace años que ya parecían bodas. Ahora es algo muy familiar, muy recogidito”.

El coste medio de las comuniones se sitúa en Aragón en los 1.910 euros, lo que supone un abaratamiento de casi el 8% respecto a 2011 cuando el precio era de 2.060 euros, según FUCI.

El vestuario, el banquete, los regalos, la peluquería y un largo etcétera de complementos y accesorios son los gastos con los que la familia tiene que contar cuando empieza a preparar la Comunión, meses antes de que se celebre.

El precio de los vestidos de las niñas oscilan entre los 200 euros y los 1.200
El precio de los vestidos de las niñas oscilan entre los 200 euros y los 1.200

Vestidos y trajes

En casi todas las ceremonias el vestuario es el plato fuerte, casi más que el banquete. Por esto, la Comunión no iba a ser menos. Las niñas buscarán ser princesas y los niños marineros.

La dueña de la tienda Oriol, Angelines Sanmartín, asegura que la crisis no se ha notado a la hora de comprar el vestuario, porque puntualiza que la Comunión “es algo sagrado”. Aunque añade que después “vendrán las vacas flacas”. “Creo que no miran el precio de los vestidos porque es algo que suelen regalar los abuelos en el 80% de los casos”, explica Angelines Sanmartín.

Hay precios de todo tipo, desde los 200 euros hasta unos 1.200 euros. “Los vestidos de niñas van desde los 198 hasta los 1.200 euros. Estos se venden con cuenta gotas”, explica Angelines Sanmartín. “La venta que centraría la Comunión serían más o menos 400 euros de media”, añade.

Por otro lado, los trajes de los niños siempre son más baratos, también desde los 200 euros hasta los 375, “nada que ver con las niñas”. Además, el traje de los chicos no necesita ningún accesorio más, “con las niñas puedes gastarte en el vestido 500 euros pero luego necesitas los complementos”.

Banquete

La búsqueda de un buen restaurante para invitar a los asistentes a la boda es una tarea importante. Hay que valorar varios puntos: el precio del menú, la oferta de ocio, el lugar y la distancia con la iglesia.

La crisis ha abaratado el precio de los menús. Oscilan desde los 68 euros en el restaurante del parque de atracciones de Zaragoza hasta los 50 en el Camping Ciudad de Zaragoza o en el Restaurante el Sella. “Hay varios menús y todos con el mismo precio. Creemos que es un precio muy competitivo a 50 euros el menú y 22 el infantil. Hay veces que las familias piden poner más cosas”, explica Unai Mesuro.

En el precio del menú siempre va incluida alguna actividad para que los invitados disfruten todavía más de la Comunión. En el Camping de Zaragoza hay posibilidad de quedarse toda la tarde con payasos y música. En el restaurante El Sella hay varias opciones que entran en el precio del menú. Batukada, disco móvil o actividades infantiles son las elecciones más demandadas.

Este año los restaurantes han tenido muchos más banquetes de comuniones que el año anterior. Lo que ha disminuido ha sido el número de invitados. “Esta un poquito mejor que el año pasado, porque fue terrible, pero no es lo mismo que hace unos años”, asegura Elisa Rodríguez del Restaurante El Sella. Este año el Camping Ciudad de Zaragoza atenderá unas diez o doce comuniones cada fin de semana.

Los niños siempre prefieren el traje de marinero
Los niños siempre prefieren el traje de marinero

Regalos

Los invitados siempre reciben un recordatorio de la Comunión. Desde la típica foto del comulgante hasta caramelos, un amplio abanico para recordar este día tan especial. Aunque lo más económico es hacerlo tu mismo (ahora lo puedes hacer por Internet), hay muchas casas que se dedican a crear un recordatorio original.

Lo que más se demanda ahora son cosas prácticas, que además de ser un recordatorio sirvan para algo más. “La gente huye de los muñecos de Comunión y coge cosas prácticas, que sean regalos para los invitados no recordatorios de la celebración”, explica la encargada de la tienda de detalles Olivito, Noelia Olivito.

Hay detalles de todo tipo y de todos los precios. “Desde un euro veinte hasta más o menos cuatro euros”, puntualiza Noelia. “Siempre vienen con la idea de que van a coger lo más barato, pero ven que la diferencia de precio es mínima y la calidad mejora, optan por llevarse un detalle de mayor calidad”.

La crisis también se ha notado en este sector: “Nos piden menos cantidad de detalles, pero la gente sigue viniendo a encargarlos”, señala Noelia Olivito. “Las comuniones se siguen celebrando y siempre es bonito dar un detalle, por eso, aunque se note la crisis, las comuniones no acaban”.