Las familias del Ana María Navales temen llegar a septiembre sin las aulas prefabricadas

Educación explica que los trabajos en la parcela conllevan un movimiento de tierras superior al previsto 
 
Obras de la Fase II del Ana María Navales. Foto: Gobierno de Aragón
photo_camera Obras de la Fase II del Ana María Navales. Foto: Gobierno de Aragón

La comunidad educativa del colegio Ana María Navales de Arcosur teme otro inicio de curso conflictivo. Esta vez, denuncian posibles retrasos en la instalación de siete aulas prefabricadas en una parcela del barrio, la alternativa pactada con la DGA tras rescindir el contrato con la constructora por falta de solvencia y mientras se adjudica el nuevo por valor de 5,33 millones de euros. Los representantes de las familias explican a este diario que deberían estar listas en la primera quincena de julio, no más allá del día 9. “No nos salen las cuentas”, aseguran, sobre una problemática que trasladarán este martes al resto del AMPA en una reunión informativa.

Estos módulos para los alumnos de Primaria se ubicarán en el denominado espacio de la Casa del Barrio, a pocos metros del Navales. “Sigue sin rastro de las aulas y sin ningún tipo de movimiento de tierra para su instalación”, protestan en un comunicado, en el que detallan unos plazos de entre dos y dos meses y medio para colocarlas y ponerlas a punto. Esto ha provocado, aseguran, que la “confianza” en el Departamento que dirige Claudia Pérez se “debilite”.

Por ello, piden al Gobierno regional materializar las palabras en hechos. “No vemos movimiento”, insisten. Conocedores del malestar, fuentes de Educación explican que esta misma mañana ha tenido lugar una visita de varios responsables de Alquibarsa (Alquileres Barceló Saez S.L.), la empresa adjudicataria, y técnicos del Servicio Provincial de la Consejería en Zaragoza. De primera mano, han podido comprobar que el terreno tiene mucha pendiente, por lo que el movimiento de tierras será superior al que se preveía en un inicio.

Esta compañía ya ha prestado servicios de este tipo tanto en Aragón como en otras comunidades, caso de Valencia. Sin ir más lejos, la DGA alquiló sus módulos en el curso 2021-2022 para el propio Ana María Navales, cuando todavía no estaba levantada ni la primera zona que abrió sus puertas el pasado mes de septiembre, o el colegio Julio Verne, también en la capital aragonesa.

EDUCACIÓN TRABAJA DE FORMA PARALELA EN LA FASE II

Otro capítulo completamente distinto es la Fase II. Estaba previsto que esta primavera abrieran sus puertas las nueve aulas de Primaria restantes, el gimnasio, la sala de usos múltiples y la biblioteca, una posibilidad que se truncó tras la ruptura con Levantina, Ingeniería y Construcción S.L. Los trabajos pendientes tienen una duración estimada de diez meses desde la adjudicación, que la DGA está tramitando por la vía de urgencia con las empresas que concurrieron a esa licitación en agosto de 2022. Sea como fuere, los plazos apuntan ya al curso 2025-2026 pese a contemplar el contrato una ocupación parcial del espacio.

Según consta en el Portal de Contratación del Estado, el pasado 9 de mayo tuvo lugar una reunión para valorar las ofertas de redacción del proyecto. Hasta tres empresas han concurrido a la licitación, todas ellas admitidas: Arquitectura Metropolitana Atópica, Hijona Ravski y Magen Arquitectos. Educación ha presupuestado para el expediente algo más de 55.000 euros IVA incluido, tal como refleja la orden firmada por el secretario general técnico, Manuel Magdaleno. Asimismo, la adjudicataria dispondrá de 30 días naturales desde la firma para entregar el denominado proyecto básico y un máximo de 70 para el de ejecución.