Los escolares aprenden a identificar la materia orgánica, crear compost y cuidar del huerto

Dieciocho centros participan en esta iniciativa con la que los escolares aprenden a transformar la basura orgánica en abono y la importancia de reaprovechar los residuos.
Los alumnos abonan el huerto escolar a partir del compost que han generado
photo_camera Los alumnos abonan el huerto escolar a partir del compost que han generado

Trabajar el pequeño huerto escolar es una de las actividades favoritas de los alumnos del colegio CEIP Ciudad de Zaragoza. Esta mañana ha sido el turno de los pequeños de tercero de primaria que, con esta actividad, aprenden a cosechar compost, esencial para abonar el huerto. Aprenden también sobre la “reutilización de recursos, la rentabilidad y a cómo cuidar del medio ambiente”, así lo ha expresado la directora del centro, Eva Ciria.

A través de este programa de compostaje escolar impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza, los escolares recogen los restos de las comidas del comedor con la ayuda de sus profesores o la cocinera y los llevan a la compostadora del colegio para fabricar abono natural a partir de la basura orgánica. Meses después, cuando se llena, recogen el compost generado y lo llevan al huerto para abonar las hortalizas y frutas que allí cultivan para después recoger los alimentos.

Tal y como indica la directora del centro, los alumnos trabajan el medio ambiente y todo el proceso de economía circular desde todas las asignaturas. En el aula STEAM analizan los alimentos cosechados en el huerto a través de los microscopios para aprender sobre sus compuestos o en la clase de plástica fabrican “espantapájaros para el huerto” con materiales reciclados y realizan también “los carteles que indican las frutas que cultivamos", explica una de las alumnas.

Uno de los objetivos, expresa la directora, es contribuir con la Agenda 2030 en relación con “el medioambiente, los alimentos de cercanía y la reutilización de recursos”. Todos los alumnos de este centro escolar trabajan las diferentes fases porque realizan alrededor de tres o cuatro cosechas al año desde hace dos. “Sin darse cuenta de que son actividades curriculares se lo pasan bien”, apunta Ciria.

18 CENTROS Y 150 HUERTOS ESCOLARES

Además de CEIP Ciudad de Zaragoza, otros 17 centros más forman parte del proyecto de compostaje escolar. La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes ha participado en una de las actividades y ha destacado el “éxito” que está teniendo esta iniciativa, por lo que ha anunciado que el próximo curso se ampliará para incorporar cinco colegios más que se elegirán por sorteo.

Para educar a los centros escolares, el Ayuntamiento lleva a cabo talleres formativos dirigidos al profesorado y al personal de cocina, en los que aprenden sobre la separación de los residuos orgánicos, el proceso de compostaje y los parámetros que se deben controlar, como la temperatura y la humedad. Además, se realizan actividades formativas en el aula y jornadas de cosecha como la de esta mañana.

Hace tan solo unas semanas que se implantó el contenedor marrón en algunos barrios de la ciudad y para concienciar de su uso a los ciudadanos, programas como estos educan a los más “pequeños de la casa para que se lo cuenten a sus familias”, manifiesta Gaudes. Todos los centros que realizan compostaje forman parte a su vez de la Red de Huertos Escolares Agroecológicos que son ya 150 en total.