Resurgir de sus cenizas

El movimiento 15M ha vuelto a la primera plana, tras estar desaparecido desde que las tiendas de campaña se levantaron de las principales plazas del Estado, y lo han hecho sin perder su poder de convocatoria. Miles de personas en Aragón y en toda España han salido a las calles este sábado para reclamar un cambio global y han rechazado los ajustes que está llevando a cabo el Gobierno central.

El movimiento 15M ha vuelto a la primera plana, tras estar desaparecido desde que las tiendas de campaña se levantaron de las principales plazas del Estado, y lo han hecho sin perder su poder de convocatoria. Miles de personas en Aragón y en toda España han salido a las calles este sábado para reclamar un cambio global y han rechazado los ajustes que está llevando a cabo el Gobierno central.

Sin embargo, todos ellos lo han hecho sin un lema ni una idea central clara. El amplio espectro de la sociedad que se ha movilizado este sábado lo ha hecho llevando consigo sus propias reivindicaciones. Una mezcla que hace que no se pueda vislumbrar unas peticiones claras, más allá de la búsqueda del cambio que tanto repiten.

Una vez más, se ha podido observar que colectivos como el 15M tienen en la sociedad más poder de convocatoria que las tradicionales organizaciones sindicales. Si en el pasado 1 de mayo se pudo observar una manifestación numerosa, pero no multitudinaria, hoy las calles de Zaragoza han podido ver protestar a un impresionante reguero de gentes de todas las edades y condiciones.

Este colectivo vivía hoy una jornada trascendental para su futuro. Tenía ante sí el reto de demostrar que su fuerza no había sido flor de un día. Una incógnita que ha quedado despejada conforme se acercaba la hora de comenzar las manifestaciones.

Ante ellos se encuentra ahora el futuro del movimiento. Un camino a elegir que solo lo deben marcar ellos. El año pasado tras un inicio prometedor desaparecieron de la escena pública y doce meses después resurgen de sus cenizas, cual Ave Fénix, y pueden disfrutar de una segunda oportunidad, que deben aprovechar por el bien de la sociedad.

De la crisis no sólo se sale impulsando la actividad económica y generando empleo sino también recuperando la confianza en los dirigentes. Esto último solamente se puede hacer si el actual desapego político desaparece y si existe una sociedad que se implique en la actuación de los distintos gobiernos. Movimientos como éste deben ser fundamentales para ello, siempre y cuando tengan un horizonte definido y respeten las normas y leyes.