Levántate y sueña

Zaragoza tiene fe. La misma fe que ha llevado a su equipo a remontar la mayor diferencia de puntos de la historia del fútbol español para mantener la categoría. El conjunto blanquillo certificaba, con el calor de su afición en la grada del Coliseum Alfonso Pérez, una temporada más en Primera División.

Zaragoza tiene fe. La misma fe que ha llevado a su equipo a remontar la mayor diferencia de puntos de la historia del fútbol español para mantener la categoría. El conjunto blanquillo certificaba, con el calor de su afición en la grada del Coliseum Alfonso Pérez, una temporada más en Primera División.

Hazaña más propia de un milagro divino que de un hecho real. Como si de un teledirigido se tratase, los de Manolo Jiménez pusieron rumbo a la salvación cuando prácticamente se daba por muerto a un equipo derruido anímicamente y con escasos argumentos deportivos.

Pocos apostaron por la recuperación del enfermo. Su estado crítico a falta de dos meses para la conclusión del campeonato liguero no invitaba al optimismo. Pero la pasión por los colores del conjunto blanquillo y el orgullo de un león herido han logrado aupar al Real Zaragoza a un sitio privilegiado. Su lugar.

Las lágrimas y abrazos de jugadores y aficionados, en el césped y en la grada, reflejaban el símbolo y el triunfo del esfuerzo y la superación. Nadie dijo que fuera a ser sencillo. Hubo que sufrir, quizá más de lo recomendado. Pero el premio es ver cómo los blanquillos seguirán compitiendo con los grandes.

Nadie es capaz de reconocer cuál es el preciso instante en el que los aragoneses consiguieron levantarse. En ese momento, se iniciaba el sueño de una remontada prácticamente inviable. Sin embargo, el león rugirá la próxima campaña por todos los campos de Primera con tanta fuerza como la que ha hecho el zaragocismo para lograr el final más feliz que se recuerda. Levántate y disfruta porque esto ya no es un sueño.