Impulso a Torre Village sin descuidar el comercio tradicional

El Gobierno de Zaragoza ha aprobado inicialmente el Plan Especial de Pikolin, que permitirá que la planta pueda transformarse en un paseo comercial de tiendas low cost en la carretera de Logroño. Sin duda, es una operación importante para la ciudad porque será un nuevo dinamizador económico y un nuevo foco de atracción turística. No hay más que observar el éxito que han tenido estos complejos comerciales en Madrid (Las Rozas Village) y en Barcelona (La Roca Village).

El Gobierno de Zaragoza ha aprobado inicialmente el Plan Especial de Pikolin, que permitirá que la planta pueda transformarse en un paseo comercial de tiendas low cost en la carretera de Logroño. Sin duda, es una operación importante para la ciudad porque será un nuevo dinamizador económico y un nuevo foco de atracción turística. No hay más que observar el éxito que han tenido estos complejos comerciales en Madrid (Las Rozas Village) y en Barcelona (La Roca Village).

El futuro complejo comercial está llamado a convertirse en uno de los mayores outlets de España y supondrá una inversión de unos 50 millones de euros. Contará con unos 22.000 metros cuadrados de village (centro comercial al aire libre), 35.000 metros cuadrados de parque de medianas (Bauhaus está levantando ahí su centro almacén) y 3.000 metros cuadrados de zona de restauración.

Pero no todo es positivo. La construcción del “macrooutlet” ha sembrado incertidumbre entre el comercio tradicional, cuyas ventas se han visto afectadas por la crisis y por la apertura de grandes superficies en los últimos años. Consideran que una infraestructura de esta envergadura puede hacer todavía más daño al estar localizada en las afueras de la ciudad. Aún con todo, los outlets son un tipo de comercio muy específico y especializado que no debería ser competencia con las tiendas de los barrios tradicionales.

No cabe duda de que, tanto en términos cuantitativos como cualitativos, un proyecto de este calado es importante para Aragón. En la actual coyuntura, la Comunidad está necesitada de iniciativas que dinamicen su economía, que sean motores de creación de empleo, que se conviertan en un polo de atracción de nuevos visitantes y, sobre todo, que generen ilusión.

Sin embargo, es importante también que se apueste por mantener el equilibrio comercial. Las distintas administraciones de la Comunidad deben hacer un esfuerzo para que se cumplan las normas propias de un mercado libre, sin conceder privilegios y tratando de igual a igual a todos sus agentes, haciendo posible, además, la convivencia entre el comercio tradicional y las grandes marcas de la distribución.