Frutas de Aragón

El final de la primavera y los primeros calores estivales traen como cada año el arranque de una nueva campaña de recogida de la fruta en Aragón. Una temporada que viene marcada por un descenso del 20% en el volumen de las cosechas, provocado, entre otros factores, por las inclemencias meteorológicas.

El final de la primavera y los primeros calores estivales traen como cada año el arranque de una nueva campaña de recogida de la fruta en Aragón. Una temporada que viene marcada por un descenso del 20% en el volumen de las cosechas, provocado, entre otros factores, por las inclemencias meteorológicas.

Una reducción que tendrá su reflejo, como no puede ser de otra manera, en el empleo que pueda generar el sector. Si en la pasada campaña se contrató a 14.000 temporeros, este año la cifra superará por poco los 11.000. De ellos, un 80% serán extranjeros. Una cifra que debería llevarnos a la reflexión y a poner encima de la mesa si todavía, y con casi seis millones de parados, los españoles rechazan trabajos por su dureza.

Pese a este descenso de la producción, el sector prevé una buena campaña ya que los precios serán aceptables. Y lo será, como en todos los sectores económicos, gracias a la exportación. Incluso en un sector esencial como el de la alimentación el mercado interior no es un motor lo suficientemente potente como para generar beneficios de manera interna.

No obstante, la previsión de una buena campaña no debe hacer olvidar las reivindicaciones de un sector que lleva en crisis casi década y media y que se juega, con la reforma de la PAC en 2014, gran parte de su futuro. Los Gobiernos autonómico y central deben ir de la mano de los agricultores y apoyarles en sus peticiones.

El destino de las ayudas a los agricultores que realmente trabajan la tierra, o la regulación de mercados son algunas de las reivindicaciones de unos profesionales que tienen en sus manos la gratificante tarea de proporcionarnos alimentos al resto de la población. Merecen que se les escuche y que las administraciones hagan todo lo posible por ayudar a un sector que podría consolidarse, además, como un nicho de empleo en el futuro.