Búsqueda de alternativas

El sector minero ha convocado paros indefinidos tras el fracaso de la Comisión de Seguimiento del Carbón y la, según los sindicatos, falta de propuestas del Gobierno central ante la reducción de las ayudas a la minería, que en la Comunidad suponen un 60% menos.

El sector minero ha convocado paros indefinidos tras el fracaso de la Comisión de Seguimiento del Carbón y la, según los sindicatos, falta de propuestas del Gobierno central ante la reducción de las ayudas a la minería, que en la Comunidad suponen un 60% menos.

Este recorte, que nadie duda de que sea necesario, puede suponer, y eso debe ser tenido en cuenta por la clase política, la puntilla para la provincia de Teruel, de cuyo PIB industrial, el 50% procede de la extracción de este mineral y que genera un total de 540 empleos directos y algo más de 2.000 indirectos.

Asimismo, este tijeretazo al carbón supone una traba de primera magnitud para el que es el objetivo clave de la Unión Europea para las minas: su reconversión industrial. Hasta ahora, las ayudas se destinaban a la creación de nuevos proyectos empresariales en los que se depositaban las esperanzas de los mineros que dejaban el pico. Unas esperanzas que el Gobierno central no puede truncar.

No es momento de buscar culpables. Ni de escudarse en enconamientos cerriles que no harán más que encallar la situación. Es el tiempo de la cordura, la unión y la búsqueda de unas alternativas que pasan, no por la eliminación del sector, sino por su modernización y por la creación de valor añadido en torno a una fuente de energía que debe continuar siendo clave para el mix energético español.