Una "ziudad" dentro de Zaragoza

Este viernes, 9 de septiembre, se cumplen dos años desde que el Centro de Ocio y Comercio Aragonia abrió sus puertas. En este tiempo, esta grande superficie se ha consolidado como un nuevo punto de centralidad en Zaragoza. Un centro urbano con todo tipo de servicios que se complementan con los del resto del barrio. Una "ziudad" dentro de otra ciudad.

Zaragoza.- Aunque el supermercado y el aparcamiento se abrieron al público en abril de 2009, no fue hasta septiembre de ese mismo año cuando el Centro de Ocio y Comercio Aragonia abrió sus puertas con el estreno de los cines y las nuevas tiendas. Han pasado dos años desde entonces y la gran superficie de la capital aragonesa no ha parado de crecer, a pesar de la difícil situación por la que atraviesa la economía.

El gerente de Aragonia, Pablo Vivancos hace un balance “positivo” de estos dos años. “Empezamos con 17 locales, en Navidad de 2009 llegamos a los 21 y actualmente duplicamos la oferta con la que empezamos. De forma que la trayectoria que está teniendo el centro es muy positiva y muy buena”, indica Vivancos. Actualmente, el centro alcanza un 40% de ocupación de locales y un 70% de los metros cuadrados alquilados con los que cuenta.

Precisamente, el pasado 1 de septiembre llegaba la última incorporación con la firma alemana de menaje para el hogar Butlers. Además, actualmente el centro mantiene diferentes contactos con empresas interesadas en el centro, especialmente del sector textil y de restauración. “Es lo que queremos, que Aragonia esté en boca del sector y que los posibles operadores nos tengan en mente a la hora de invertir”, señala el gerente.

De seguir en la actual línea de crecimiento, Vivancos no descarta llegar al 80% de ocupación en los próximos dos años. Llegar al 100% es tarea complicada, ni los mejores centros comerciales del país alcanzan la plena ocupación. “Sería una cifra buena para decir que estamos en una línea muy positiva. Centros ahora al 100% hay muy pocos en España. La crisis ha sido muy fuerte en el sector, se está manteniendo, pero los mejores centros están en torno a un 90-95% de ocupación. Para nosotros llegar a un 80% en dos años, al nivel que llevamos de buenas marcas y con muy buena aceptación, sería un éxito”, expresa el gerente de Aragonia.

El centro acoge diferentes actividades culturales a lo largo de todo el año

Un toque diferenciador

Uno de los puntos fuertes que caracteriza a Aragonia es su apuesta por ampliar la oferta de marcas a los ciudadanos zaragozanos, consiguiendo, así, complementar la demanda de los clientes. Por ello, el centro ha buscado instalar firmas que, hasta ahora, no estaban presentes en Zaragoza.

“Aragonia tiene determinadas marcas que sólo se pueden encontrar aquí como TCN, Munich, Chocolat Factory o Campo Marzio. En general, tenemos un 33% de marcas que están ahora mismo en exclusiva, dentro de Zaragoza, en nuestro centro”, explica Vivancos. Sin embargo, “eso no quiere decir que seamos un centro comercial que nos estamos vinculando a algo extraordinariamente exclusivo, no. Pero gozamos de marcas que son diferenciadoras para un público que también quiere ese tipo de diferencia en centros como este”, aclara Vivancos.

Aragonia, la “ziudad”

La exclusividad en algunas marcas es una de las bazas de Aragonia, pero, ¿dónde radica el éxito del centro para que durante estos dos años haya conseguido esquivar la crisis económica? Pablo Vivancos lo tiene claro. “Viene gente porque dentro del mismo complejo de Aragonia pueden obtener un montón de actividades como es el Hotel Reina Petronila, el gimnasio Virgin Active, las oficinas, las viviendas, el parking y el mismo centro comercial. Es un todo en uno que ayuda a que la oferta siga muy dinámica y que el cliente la acepte”, señala el gerente.

Dentro de Aragonia se encuentra el Hotel Reina Petronila

Además, Aragonia, ubicado en el sector Romareda de Zaragoza, está en una zona donde hay un fuerte componente de viviendas, de bancos (hasta 20 entidades financieras diferentes en los alrededores del centro), de educación (es el distrito con más colegios de la ciudad), de hospitales y de zonas deportivas. “Aragonia está en un área en la que tan sólo faltaba un punto diferenciador comercial. Crea un núcleo entre todos los servicios que hay en sus alrdedores. Por eso lo llamamos la “ziudad” de Aragonia. En el fondo tenemos ese lujo, estamos rodeados de servicios que muy pocas ciudades los tienen tan concentrados”, expresa Vivancos.

Todas estas características hacen de Aragonia el nuevo punto de centralidad de Zaragoza. Su cercanía es, según Vivancos, lo que les diferencia de otros centros comerciales de la ciudad. “Los ayuntamientos marcan la centralidad de las ciudades y nosotros estamos al lado con el traspaso de gran parte del Consistorio de Zaragoza al edificio del antiguo Seminario”, apunta.

Precisamente, esta centralidad está sirviendo, según explica el gerente, para “activar” el barrio. “Aragonia no puede dar cabida a todo tipo de comercios por lo que, automáticamente, aquellos que no pueden estar en nuestro centro se van a ir colocando en los alrededores, completando la oferta comercial de la zona. En los alrededores, local que queda vacío, local que empieza a tener novios. El que se mete, haciendo un pequeño estudio de mercado, sabe a qué tiene que dirigirse y sabe que tiene un público en el que el imán ya está creado: Aragonia”, comenta Pablo Vivancos.

Amplia clientela

La centralidad en la que se encuentra Aragonia permite que su clientela sea muy variada y de todo tipo. No obstante, “es cierto que nos estamos surtiendo de los clientes más cercanos habitualmente, en torno a un 70%, que son los barrios más cercanos y que suponen unas 115.000 personas aproximadamente en un radar de 10 minutos andando”, asegura Vivancos.

Gente joven, con niños y núcleos familiares en los que habitualmente trabajan las dos personas de la familia son los principales perfiles de clientes del centro. “Ahora mismo nos han cogido como referencia en el tema de alimentación, está muy claro en el caso de Mercadona, y poco a poco en textil, complementos, restauración y cine”, indica.

La cadena Virgin Active tiene un gimnasio en Aragonia

Este tipo de cliente se obtiene, también, gracias a la apuesta que Aragonia hace por la cultura. “Estamos concentrando a la gente para que tengan un punto de encuentro en un centro comercial, pero les tenemos que dar algo más y ese algo va destinado a temas educativos y culturales. Intentamos crear un concepto diferente al de simplemente venir a comprar. Venir a divertirse, tener experiencias nuevas. Estar en un sitio donde incluso te puedes formar”, expresa el gerente.

En sólo dos años, el proyecto Aragonia ha conseguido consolidar uno de sus principales objetivos: ser una nueva “ziudad”, que se enriquece de los valores de Zaragoza, y que quiere convertirse en un nuevo centro ciudadano.

Se trata de una ziudad que va a ir configurándose y que busca ziudadanos que quieran formar parte de ella. Estos ziudadanos serán los que den vida a Aragonia, los que participen de sus actividades, los que promuevan también iniciativas. Se trata, en definitiva, de ir creando un sentimiento de pertenencia, una identidad con un nuevo espacio, Aragonia, que quiere formar parte de la ciudad. 

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