Un centenar de agricultores aragoneses se concentran para exigir que se permita labrar los rastrojos

Concentración agricultores
photo_camera La única opción que está ahora sobre la mesa para acabar con las malas hierbas es la de usar herbicidas, algo que los agricultores no ven viable.

Cerca de un centenar de agricultores aragoneses se han concentrado a las puertas del Departamento de Agricultura para exigir al Gobierno de Aragón que se les permita labrar los rastrojos ahora que finaliza la campaña de cosecha del cereal, algo que impide la Política Agraria Común (PAC). De no ser así, las organizaciones agrarias aseguran que en septiembre la tierra estará en pésimas condiciones para la próxima campaña, lo que repercutirá de manera significativa en los costes. “Conocemos la tierra, sabemos como hacerlo, y ahora es el momento después de las lluvias que hemos tenido”, ha indicado el vicepresidente de Araga, Federico Lorente.

Junto a Araga también estaban las organizaciones agrarias Asaja, UAGA y UPA. Los agricultores han explicado que la consecuencia más visible en los campos tras las últimas lluvias es el rebrote de hierbas y que, hasta este año, el Departamento de Agricultura redactaba una excepcionalidad que les permitía labrar. Así, podían aprovechar el óptimo estado de la tierra para arrancarlas, una practica que también reduce el riesgo de incendio en verano, ya que estas hierbas se acaban secando y pueden arder.

LA PAC IMPIDE LABRAR ENTRE EL FIN DE LA RECOLECCIÓN Y EL 1 DE SEPTIEMBRE

Sin embargo, el plan estratégico de la PAC para el periodo 2023-2027, establece las medidas de buenas condiciones agrarias y medioambientales (más conocido por las siglas BCAM) y en concreto la BCAM 6 impide labrar en las parcelas que se siembren con cultivos herbáceos de invierno (trigo, cebada, avena…) entre la fecha de recolección de la cosecha y el 1 de septiembre. Una normativa que no es inamovible, ya que es competencia de las comunidades autónomas adaptar la fecha establecida a sus condiciones locales, como ha ocurrido en Castilla y León.

La única opción que está ahora sobre la mesa para acabar con las malas hierbas es la de usar herbicidas, algo que los agricultores no ven viable. “Los agricultores ecológicos no pueden usarlos y los demás no queremos, porque creemos que no es bueno para nuestra tierra ni para la producción de alimentos. Solo queremos trabajar la tierra, lo necesitamos”, ha recalcado el secretario de UAGA Zaragoza, José Antonio Miguel.

DEMANDAN LA REDACCIÓN DE UNA EXCEPCIONALIDAD PARA SALVAR LA CAMPAÑA PRÓXIMA CAMPAÑA

Por todo ello, los agricultores demandan al Gobierno de Aragón la redacción de esta excepcionalidad para asegurar la viabilidad de la próxima campaña. “Pedimos que lo reconsideren, ya que a pesar de las doce reuniones que hemos tenido desde que conocimos la normativa no se nos ha querido escuchar. Ahora es el momento de hacer una excepción. Solo hace falta hacer una circular que flexibilice la BCAM6, ni un decreto ley ni una orden”, ha indicado Miguel.

Además, aseguran que concretarán reuniones con el próximo Gobierno para afrontar la problemática, pero ahora “no pueden esperar”. “Necesitamos un Gobierno que defienda los intereses de los agricultores y ganaderos de Aragón, y este no lo está haciendo, y si esperamos al año que viene puede que ya sea tarde”, ha concluido el secretario de UAGA.

Una situación que se suma a los problemas por la sequía que vienen azotando al sector agrario desde principios de año. “Si en este momento, con la peor sequía que hemos arrastrado en muchas décadas, no permitimos que el agricultor tenga la vida más fácil… Solo es permitir labrar para evitar que en septiembre la tierra esté llena de simientes, compactada y en condiciones pésimas para acometer la próxima campaña”, ha recalcado Ángel Samper, secretario de Asaja Aragón.

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