La primera tanda de ayudas del Perte VEC II omite a Stellantis

El Ministerio de Industria ha confirmado la adjudicación de ayudas o préstamos por 170 millones
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photo_camera Quedan otros 600 millones por adjudicar en esta línea y todo el sector confía en que Stellantis reciba una destacada cantidad

La planta de Stellantis en Figueruelas lleva meses esperando -y, por tanto, buena parte del tejido industrial aragonés- la resolución de la línea B del Perte VEC II, destinado incentivar la realización de planes de inversión dentro de la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado. En total, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció una inversión pública de 170 millones de euros, pero la primera tanda no ha incluido a los proyectos aragoneses.

En concreto, Stellantis solicitó subvenciones para la instalación de la plataforma STLA Small en la planta de Figueruelas, lo que garantizaría el futuro de la factoría en la nueva movilidad eléctrica. De hecho, el Gobierno de Aragón ya aprobó vía decreto una ayuda de 10 millones de euros para ello, que se dividía en cuatro millones correspondientes a 2023 y otros seis en el actual 2024. No obstante, quedan otros 600 millones por adjudicar y todo el sector confía en que Stellantis reciba una destacada cantidad.

A esta línea B se han presentado 138 solicitudes y cuenta con una dotación de 787 millones de euros, 200 más de los previstos inicialmente por los fondos no asignados para las nuevas plantas de baterías. El proyecto de Mercedes-Benz en Álava ha sido el más agraciado, con 129,6 millones de los 170, para la producción de su furgoneta comercial y del nuevo modelo de monovolumen privado. Mientras, la cooperativa Irizar, de Álava y Guipúzcoa, recibirá 13,9 millones para investigar nuevas tecnologías y materiales para que los autobuses eléctricos del futuro, y Basquevolt, también en Álava, con 10,4 millones de euros, para investigar baterías con tecnología de estado sólido para vehículos eléctricos.

La multinacional ya se comprometió por escrito con los sindicatos a la asignación de esta plataforma STLA, cuestión que era sine qua non para firmar el nuevo convenio colectivo. No era un asunto baladí, ya que el futuro de las plantas del grupo Stellantis estará marcado por la instalación de estas plataformas STLA, y que permitirán la fabricación de vehículos eléctricos de nueva generación.

No en vano, el Crossland X y el C3 Aircross finalizan su vida útil en 2024, mientras que la de los actuales modelos del Corsa se prolongará hasta 2026, un año antes de la vigencia de este convenio. Mientras, en Figueruelas ya se ensambla el Peugeot e-208, tanto en su versión eléctrica como de combustión, y en el segundo trimestre del próximo año comenzará a fabricar el Lancia Ypsilon.