PROTESTAS EN EL CAMPO

Las organizaciones agrarias piden “más compromiso” a Samper y advierten de nuevas movilizaciones

UAGA, UPA, Araga y Asaja critican el desarrollo de las primeras mesas de negociación
Protesta de las organizaciones agrarias en Zaragoza. Foto: Andrés García
photo_camera Protesta de las organizaciones agrarias en Zaragoza. Foto: Andrés García

Las organizaciones agrarias profesionales han exigido este jueves “más compromiso político” al consejero de Agricultura de la DGA, Ángel Samper, a la hora de negociar sus demandas. A raíz de las movilizaciones del mes de febrero, UAGA, UPA, Araga y Asaja solicitan “más agilidad y concreción” para llegar a acuerdos en las mesas de negociación que se conformaron recientemente. Lejos de avanzar, señalan en un comunicado, “el desarrollo de estas reuniones ha sido muy diferente”.

Así las cosas, el 15 de marzo tuvo lugar la Mesa de Política Agraria, “que sólo sirvió para que la Dirección General de Producción Agraria informara de lo que se estaba negociando a nivel ministerial, sin querer plantear propuestas que corresponden al Gobierno de Aragón”. En ese sentido, las organizaciones señalan que “eso no puede volver a ocurrir, que para informar de lo que pasa en Madrid ya están sus organismos estatales”, y reclaman que se vuelva a convocar de nuevo para hablar de lo que atañe a las competencias autonómicas. “El Departamento tiene que asumir sus responsabilidades y que tiene que empezar a hacer política en Aragón”, valoran.

En cuanto a la Mesa Económica, que se reunió este miércoles, coinciden en que la DGA debe complementar las ayudas directas aprobadas por el Ministerio para paliar la sequía, algo que sí están haciendo otras comunidades autónomas como Murcia, Cataluña, Castilla León y Castilla La Mancha, y que además es un punto que forma parte del acuerdo de gobierno entre PP-Vox en Aragón.

La propuesta de las OPAs para dar respuesta a aquellos sectores que se han visto más castigados las dos últimas campañas y por el incremento de los costes de producción es la activación de un presupuesto de quince millones de euros de manera urgente. Unas ayudas directas que deben ir destinadas a las personas cuyos ingresos provienen de la agricultura y la ganadería y que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

“Dada la situación de hartazgo y de movilización del sector, las organizaciones agrarias insisten en pedir al Departamento de Agricultura que impulse el ritmo de las negociaciones porque si no volverán a convocar acciones”, concluyen.