Inversores con alas

Cada día es más difícil conseguir un crédito, por ello muchos emprendedores están buscando otras fórmulas para financiar sus negocios. Una de ellas es el "business angel", una persona que aporta dinero y conocimiento para desarrollar una idea de negocio convirtiéndose así en su "ángel protector".

Zaragoza.- Poner en marcha una empresa o un negocio no es tarea fácil si además se añade el problema de la financiación, ya que desde el inicio de la crisis económica las entidades financieras tienen cerrados los créditos a cal y canto. Sin embargo, muchos proyectos han dado sus primeros pasos gracias a la apuesta del inversor privado: un "business angel".

Esta figura es una persona física con conocimientos de determinados sectores y con capacidad de inversión que impulsa el desarrollo de proyectos empresariales aportando capital. Las contribuciones que suelen realizar oscilan entre los 75.000 y 100.000 euros, aunque puede alcanzar hasta los 500.000 euros o más.

Las inversiones suelen estar relacionadas con empresas del sector de las nuevas tecnologías, de rápido crecimiento, "start ups" y negocios innovadores, porque tal y como ha explicado la presidenta de AJE Aragón, Pilar Andrade, las áreas clásicas de actividad tienen más difícil la financiación dependiendo al mercado al que se dirijan.

En cuanto a los perfiles del "business angels" hay varios tipos. Uno de ellos es el inversor que pone su dinero y se olvida del proyecto de negocio porque sólo busca una rentabilidad. Otro es el que aporta conocimientos para ayudar a esas empresas. En estos casos, suele ser un empresario consolidado que quiere invertir y además añade una cartera de clientes o de entornos donde la nueva empresa pueda vender el producto o servicio.

Un tercer perfil es el que busca algo más que una rentabilidad en el mercado, ya que según ha explicado Andrade no lo hace sólo por el dinero sino por invertir en nuevos negocios porque es un emprendedor y quiere participar en una actividad.

Una de las características de un "business angels" es buscar financiación en las zonas próximas a los lugares de residencia. Por ejemplo, aquí en Aragón si no se encuentra financiación se puede acudir a las Comunidades Autónomas vecinas para solicitar ayuda, ya que según Andrade la proximidad regional tiene más éxito. “Es más fácil que para un proyecto aragonés ponga dinero un inversor privado de Navarra o La Rioja que uno sevillano, porque la cercanía da afinidad al proyecto”, ha señalado Andrade.

Imagen de las oficinas de AJE

Otra de las particularidades de esta figura es que el retorno de la inversión suele ser más lento. “No se mete el dinero y al día siguiente se recoge una rentabilidad estimada, las inversiones en "business angel" son a medio y largo plazo, entre tres y diez años” ha señalado la presidenta de AJE Aragón.

Redes de "Business Angels"

Las Redes de Business Angels son organizaciones que tienen por objeto acercar pequeñas y medianas empresas, nuevas o en fase de crecimiento, con inversores informales y privados. Estas redes cumplen dos funciones principales: reunir a los "business angels" y aumentar la eficacia de su proceso de contacto con proyectos de inversiones interesantes.

En la Comunidad Autónoma, se ha creado la Red AJE Aragón Business Angels cuyo objetivo es poner en contacto a un grupo de inversores dispuestos a aportar un capital de inversión, experiencia y red de contactos a emprendedores con nuevas iniciativas empresariales que necesitan financiación y apoyo externo.

Para fomentar las zonas próximas, la Red se extiende en Aragón, Navarra y La Rioja para impulsar el desarrollo y el crecimiento, y así ayudar a empresarios y equipos de directivos a liderar y hacer crecer sus proyectos.

A través de esta Red, se favorece la aportación de recursos y la puesta en contacto de potenciales inversores con jóvenes emprendedores que tienen ideas innovadoras susceptibles de convertirse en proyectos empresariales.

Conocer exactamente las inversiones realizadas en el país por "business angel" es difícil de saber porque no existe ningún registro formal. Según el último estudio realizado por la Red Española de Business Angel (Esban), el año pasado se detectaron más de 1.470 inversiones.

El director de Esban, Albert Colomer, señala que España adoptó esta figura tardíamente. La primera red se puso en marcha en Cataluña en el año 2002 y desde entonces el fenómeno ha ido creciendo. “Ahora hay unas 42 redes y en el último año han aparecido ocho”, ha manifestado Colomer.

Además, en 2010, se han registrado 60 operaciones por un importe de más de 18 millones de euros en las que participaron 75 "business angel" con una inversión media de 220.000-230.000 euros.

El presidente de Esban, Albert Colomer

Falta de reconocimiento

Uno de los problemas según la presidenta de AJE Aragón es que aquí en España no se quiere que se sepa que alguien es "business angel" y además añade que esta figura no está reconocida socialmente. “El emprendedor se ha puesto de moda pero el "business angel" no tiene el reconocimiento social suficiente”, lamenta Andrade ya que en países como Estados Unidos, Alemania e Inglaterra llevan varios años desarrollando esta figura.

Andrade considera que esta figura es la “fórmula de futuro”. A este respecto, Colomer reconoce que sin los "business angel" muchos planes de negocios no se habrían llevado a cabo, “no sabemos si es un plan B para las empresas, pero sí que lo es para nuestra economía”.

La presidenta de AJE Aragón señala que debemos estar concienciados de que esta va a ser la salida, “sabemos que hay gente que tiene dinero, que quiere invertirlo en negocios, obtener una rentabilidad y participar en una forma de negocio y desarrollarlo, no todo el mundo quiere meter dinero en el banco”.

Todos los emprendedores que tengan en mente llevar a cabo una idea de negocio pueden acudir a las redes de "bussines angel" o en busca de financiación y así poder llevar a cabo sus proyectos empresariales.

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