Ibercaja mejora al alza sus perspectivas para Aragón, que cerraría el año con un crecimiento del 2%

Esta revisión se produce al comprobar cómo las empresas han “resistido” a los efectos de la inflación y la subida de tipos de interés
photo_camera Esta revisión se produce al comprobar cómo las empresas han “resistido” a los efectos de la inflación y la subida de tipos de interés

Aragón cerrará el año 2023 con un crecimiento del PIB del 2%, lo que se traduce en una ligera desaceleración respecto al 2022 y quedar por debajo del repunte del resto del país, que se eleva hasta el 2,5%. Asimismo, el freno continuaría en 2024, cuando el incremento de la economía se quedaría en el 1,7% en la Comunidad, una décima por encima del conjunto de España, que se situaría en un 1,6%.

Así lo muestran las previsiones que Ibercaja ha presentado en su nueva edición de la Revista Economía Aragonesa, donde, no obstante, se recoge una notable mejora al alza de los datos que expusieron en el mes de abril. En ese caso, fijaron un crecimiento del 0,9%, menos de la mitad que el 2% que avanzan en esta ocasión. Igualmente, para el próximo año fijaron un incremento del PIB del 1,1% para situarlo ahora en el 1,7%.

Esta revisión se produce al comprobar cómo las empresas han “resistido” a los efectos de la inflación y la subida de tipos de interés gracias a “la capacidad para fijar precios” y una “conciencia social” tras la pandemia, unido a una “saneada” situación financiera de las familias, ha explicado el jefe de Análisis Económico de Ibercaja, Santiago Martínez. “Para responder a la subida de salarios y de costes, las empresas han respondido con incrementos de precios finales”, han reconocido desde la entidad bancaria.

Ibercaja ha presentado en su nueva edición de la Revista Economía Aragonesa

De esta forma, desde Ibercaja sostienen que la ventaja respecto a la media nacional que obtuvo Aragón con la salida de la pandemia “se está reduciendo”, fruto de algunos sectores que han sufrido en los últimos meses. Además, una “sorpresa negativa” se ha vivido con el aumento de las importaciones, sobre todo en la automoción, “de forma un poco extraña”, mientras que la compra de viviendas se ha reducido, pero sin comprobar una caída en los precios, “lo que muestra una escasez” del stock de inmuebles.

25 AÑOS DE CRECIMIENTO NOTABLE Y CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN

La publicación de este número 80 de la Revista Economía Aragonesa coincide con la conmemoración del 25º aniversario de su publicación, una época donde se han vivido una “gran cantidad de cisnes negros” que “no es normal en tan poco tiempo”, pero ante los que la Comunidad “ha tenido un comportamiento notable, con dinamismo y capacidad de adaptación”, ha expuesto el director del Área Financiera de Ibercaja, Antonio Martínez.

No en vano, Aragón ha superado la “gran prueba del algodón” en este tiempo, que es el comercio exterior, alcanzando el 40% del PIB, y logrando distribuir las ventas para no depender tanto de la automoción. “Hace 25 años, el automóvil era un 60% de las exportaciones, y, pese a que han crecido casi un 50%, ahora sólo representan un 27%. No sólo tenemos una automoción muy competitiva, que gracias a Dios la tenemos, sino que muchos más sectores lo son y se han abierto a mercados exteriores”, ha señalado.

Ahora, desde Ibercaja valoran el inicio de un nuevo ciclo económico, con una inflación que “se va a controlar”, aunque será “estructuralmente más alta” que en los años anteriores, lo que implica que los tipos de interés al 0% “no van a volver”. “Probablemente ya hayamos visto los máximos, pero van a ser más altos. Hay que esperar un crecimiento débil, pero no un escenario peor, por la competitividad de la economía y la salud de las familias y empresas. Habrá escenarios lánguidos, pero no de recesión”, ha añadido Martínez.

RETOS Y OPORTUNIDADES

Asimismo, este número especial recoge hasta 25 monográficos sobre diferentes sectores y presente y futuro en la economía aragonesa, que concluyen retos y oportunidades para los próximos años. Como desafíos se encuentran impulsar la competitividad; adecuar el talento a las necesidades de las empresas, que es el “principal cuello de botella”; y afrontar la sostenibilidad, la adaptación a la transición energética y la igualdad en las empresas.

Por su parte, también recoge otras tres oportunidades para la Comunidad, como “pasar al siguiente nivel”, es decir, avanzar hacia productos y servicios de mayor valor y llevar a nuevos mercados internacionales; mejorar la eficiencia en la producción, incorporando nuevas tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial; y “seguir ganando tamaño empresarial” mediante los crecimientos de las compañías, la adquisición de otras, o la colaboración entre ellas.

Más en ECONOMÍA