La economía aragonesa resiste con buen comportamiento pese a los conflictos y tensiones internacionales

Según el Informe de Perspectivas Económicas de la Cámara de Comercio, Aragón crecerá un 1,7% en 2024, una décima por debajo de la media española
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photo_camera La prioridad y lo más urgente para la economía aragonesa es que todos los proyectos que hay en cartera “se lleven a cabo”

“Que solo haya habido una ralentización del crecimiento, sin problemas en el mercado de trabajo, más bien al contrario, es para felicitarse”. Con esta reflexión ha resumido el catedrático de Análisis Económico Marcos Sanso el buen comportamiento de la economía aragonesa durante el pasado año y las principales perspectivas para 2024, sobre todo al mirar “otras economías de Europa” que sí han entrado en recesión durante “este periodo de desinflación” de los últimos meses.

No en vano, la economía aragonesa pasó de crecer en torno al 5% en 2022 a alrededor del 2,5% en 2023 y con perspectivas de situarse en el 1,7% en el año actual, mientras el mercado laboral alcanzaba las mayores cifras de su historia, superando los 600.000 trabajadores en varios momentos del año. “Este buen comportamiento nos permite decir que en 2025 se avista un ligero repunte en la evolución de la economía”, ha avanzado Sanso.

La relevancia del sector exterior, con un nuevo récord en 2023 gracias a las ventas por 17.624 millones de euros, juega un “papel muy importante” para el mantenimiento de toda la actividad. No obstante, se percibe un “borrón”, según el catedrático, es el incremento de las importancias, que generaron un saldo negativo por primera vez desde 2006, que habrá que analizar durante los próximos meses. “Unos 3.000 millones de euros son de maquinaria y bienes de equipo, es decir, inversión. En la medida en que se deba a proyectos de inversión, si solamente se queda ahí, no cabría calificarlo como negativo”, ha subrayado.

LA PRIORIDAD, QUE TODOS LOS PROYECTOS EN CARTERA SE LLEVEN A CABO

Con este análisis, a juicio de Sanso, la prioridad y lo más urgente para la economía aragonesa es que todos los proyectos que hay en cartera “se lleven a cabo”, ya que supondrá “incrementar enormemente el potencial” de la Comunidad, y, para ello, “hay que encontrar trabajadores como sea”. “Si algo va a contribuir a recuperar la trayectoria perdida a largo plazo es que esos proyectos salgan bien. No son solo los que están en marcha, sino los que están esperando. Si se llega a buen puerto, más que amenaza, hay una gran oportunidad”, ha afirmado.

En este sentido, el director general de la Cámara de Comercio, José Miguel Sánchez, no ha dudado el tildar de “fracaso rotundo” la reforma laboral de Yolanda Díaz, ya que, asegura, no ha conseguido eliminar la precariedad “que sigue por encima de la media de la UE” ni “corregir el desnivel del mercado de trabajo”. “Los centros tecnológicos necesitan agua y energía, y eso nos sobra, pero igual no tenemos mano de obra, que es nuestra gran preocupación”, ha incidido.

EL CONTROL DE LA INFLACIÓN INVITA A REDUCIR LOS TIPOS DE INTERÉS

Por otro lado, Sanso ha dado por controlada la crisis inflacionista que hizo elevar el IPC a niveles casi nunca vistos en la historia reciente, lo que invita a pensar que el Banco Central Europeo baje los tipos de interés a mitad de año. “Toda la ralentización de la economía ha permitido que las tensiones inflacionistas se hayan reducido muchísimo. La política del BCE ha tenido ahí un impacto positivo. Lo que esperamos ahora es cuándo van a reducir los tipos de interés. Se ha marcado como referencia la mitad de 2024”, ha destacado.

No obstante, el catedrático de Análisis Económico ha remarcado que esa tendencia descendente “se ha perdido”, repuntando en la segunda parte del 2023, si bien “se ha mantenido el empleo y el crecimiento en términos normales”. “Hay algunos reductos en componentes del IPC, como la alimentación, que todavía están en valores altísimos. Revertirlo no será fácil”, ha lamentado Sanso.