Una de cada tres viviendas compradas en 2023 se pagó sin hipoteca

Las cifras del mercado inmobiliario recoge un “aterrizaje suave” de las compraventas después de un 2022 extraordinario donde se alcanzaron cifras previas a la crisis de 2008
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photo_camera Desde la Cátedra observan que el “gran problema” del mercado del alquiler se encuentra en la falta de oferta de alquiler en la Comunidad

Una de cada tres viviendas que se adquirieron en Aragón en 2023 se financiaron sin necesidad de hipoteca. A falta del dato de diciembre, se firmaron 10.006 préstamos hipotecarios en la Comunidad para un total de 15.098 operaciones, es decir, un 33,73% de las compraventas se abonaron “a tocateja”, sin necesidad de intervención bancaria, mientras que en 2022 fue un 24,58% las que no tuvieron que recurrir a hipoteca. No en vano, en las provincias de Huesca y Teruel supera la mitad de las operaciones.

Esta es una de las conclusiones del último informe elaborado por la Cátedra del Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza, que recoge un “aterrizaje suave” de las compraventas de viviendas después de un 2022 extraordinario donde se alcanzaron cifras previas a la crisis de 2008. Así, como ya se avecinaba de los datos trimestrales, el pasado año finalizó con una caída de 9,42%, aunque todavía se firman unas cifras notables, con 11,13 operaciones por cada mil habitantes, cuando “lo normal” es estar entre 9 y 10.

La subida de los tipos de interés y el impacto de la inflación sobre los ahorros que se habían incrementado durante la pandemia son dos de las causas que el director de la Cátedra, Luis Fabra, achaca para este descenso, que ve “como una cierta normalidad”. “Ha sido peor año, pero no mal año. Estamos muy por encima de las cifras alcanzadas en 2017, 2018 y 2019. Sigue la tendencia de una reducción del número de compraventas”, ha subrayado.

Por el contrario, desde la Cátedra consideran que el incremento de la población, los niveles salariales o la intensa actividad económica han favorecido que la compraventa viviendas continúe en buenas cifras. “Había unas perspectivas desfavorables, pero hemos seguido creciendo en 2023 y se esperan incrementos en 2024. El empleo ha seguido mostrando una cara favorable y eso es fundamental para el mercado inmobiliario. Sin trabajo, no nos planteamos una operación de compra o alquiler”, ha señalado Fabra.

Con ello, esperan que durante la primera mitad del año se siga reduciendo el número de compraventas, al menos hasta que Europa tome medidas con los tipos de interés y pueda comenzar a bajarlos en los próximos meses, aunque todavía “estamos en las mejores cifras desde 2008”, exceptuando esos 2021 y 2022 que fueron “relativamente especiales” tras la pandemia.

EL MERCADO DEL ALQUILER, EL “GRAN PROBLEMA”

Asimismo, desde la Cátedra observan que el “gran problema” del mercado del alquiler se encuentra en la falta de oferta de alquiler en la Comunidad, señalando directamente a la Ley de Vivienda del Gobierno de España. “Las reglas de juego son desequilibradas. Con las condiciones que hay actualmente, muy poca gente está dispuesta a alquiler vivienda y la oferta es mínima. Hay que modificar esas reglas si queremos incrementar la oferta. Si no lo hacemos, los precios seguirán en máximos históricos”, ha afirmado Fabra.

En este sentido, el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, Fernando Baena, no ve, todavía, un problema en el precio del alquiler en la Comunidad, con un coste medio de nueve euros/metro cuadrado en Zaragoza. “No es un problema tanto de precio, como de falta de oferta. La nueva Ley de Vivienda ha generado inseguridad jurídica y de criterio. Ha hecho que muchos propietarios retiren del mercado el piso de alquiler, y la mejor forma de que bajen los precios es que haya oferta”, ha señalado.

EL PRECIO PODRÍA COMENZAR A BAJAR EN LOS PRÓXIMOS MESES

Pese al descenso de compraventas, el precio de la vivienda se ha mantenido estable, a una media ligeramente superior a los 130.000 euros, que se eleva a los 156.000 en la ciudad de Zaragoza, a la espera de que los tipos de interés puedan bajar a mitad de año. Aun así, no se espera que el Euribor los niveles previos a la pandemia, cuando, entre 2012 y 2021 estuvo por debajo del 0,5%, e incluso en negativo a partir de 2016. “La previsión es estar entre el 2 y 3% una temporada larga. Luego hay cosas que pasan en el mundo que son difíciles de prever, pero esa es la previsión”, ha mantenido el jefe de Gestión de Riesgo de Crédito de Ibercaja, Jorge Aguerri.