Adiós a la Universidad Laboral: el derribo de su histórico edificio dará paso a un macrocentro logístico

Universidad Laboral
photo_camera Esta previsto que las cinco naves del complejo estén finalizadas en 2025.

El histórico complejo de la Universidad Laboral de Zaragoza, en el que se formaron miles de aragoneses entre 1967 y 1997, ya casi ha desaparecido del mapa. Este lunes se ha iniciado el derribo del último edificio que queda en pie (de los 15 existentes), dando paso a un nuevo macro complejo logístico dentro del proyecto Malpica- Santa Isabel- Universidad Laboral, que gestiona la promotora Montepino. Cuando finalicen los trabajos de demolición, de los que se encarga la empresa Acciona, se van a levantar cinco naves con una inversión aproximada de 300 millones y que crearán, cuando estén en pleno rendimiento, entre 1.500 y 2.000 empleos directos.

El consejero de Fomento, Octavio López, ha indicado que este derribo supone un “hito histórico” y que los datos del proyecto “reflejan la inversión, la actividad y la apuesta del Gobierno de Aragón, tanto el anterior como este, por la logística”. Así, ha asegurado que “están trabajando en el desarrollo de los suelos necesarios para conseguir que las inversiones se gesten en la comunidad, generen riqueza y empleo”.

SE HAN DEMOLIDO 100.000 METROS CUADRADOS DE INSTALACIONES

En septiembre de 2022, con el anterior Ejecutivo presidido por Javier Lambán, se aprobaron inicialmente los documentos técnicos y jurídicos relativos a la ordenación urbanística, la reparcelación, la urbanización y los informes ambientales, así como proyectos de derribo y de edificación. El visto bueno definitivo se produjo el 14 de marzo de 2023, por lo que la gestión ha relevado en el Gobierno de Jorge Azcón. Diez meses de trámites para impulsar este proyecto, que edificará más de 213.000 metros cuadrados de naves (sobre una superficie de 372.790).

Antes de la edificación, se han tenido que demoler 100.000 metros cuadrados de instalaciones que estaban obsoletas e irrecuperables. Como ha explicado el responsable del proyecto por parte de Acciona, Jaime Molina, el proyecto se ha desarrollado en tres fases. En primer lugar, la DGA tuvo que desalojar los quince edificios para dejarlos “desnudos”, para así proceder a su demolición. A medida que se vaciaban, se procedía a su derribo, por lo que “el ritmo de desalojo marcaba el de los trabajos”.

LOS MATERIALES DEL DERRIBO SE UTILIZARÁN PARA RELLENAR LA EXPLANADA

En cuanto al modelo de derribo, desde Acciona indican que han optado por la opción “más sostenible con el medio ambiente, estudiando específicamente cada edificio para que todo el material demolido pueda reutilizarse en la generación de las explanadas”. Así, se han utilizado retroexcavadoras, de distintos tamaños dependiendo de la envergadura de las instalaciones, y los materiales se apilan en el mismo terreno para clasificarlos y reaprovecharlos posteriormente para el relleno de la explanada.

“El trabajo más complejo es el de cribado, selección y distribución de los distintos materiales. Estamos trabajando en este proceso unas 60 personas, cuatro o cinco retroexcavadoras de 30-40 toneladas, tres de 50-70 y una de 120, que es la que hemos utilizado para este último edificio”, ha indicado Molina. Según lo previsto, los trabajos de demolición del último edificio (de 98 metros de largo, 18 de ancho y 40 de alto) durarán un mes y medio, más otro mes y medio de cribado.

Por ello, si se cumplen los tiempos, en febrero ya estaría lista la explanada para comenzar con la construcción de las naves. El consejero, ha asegurado que “los plazos van según lo previsto” por lo que, según las fechas que ya desveló la DGA, la primera nave estará lista en el segundo semestre del año que viene y el complejo logístico estaría completamente finalizado en el primer trimestre de 2025.

Derribo
El derribo del último edificio finalizará dentro de un mes y medio.

INDITEX, POSIBLE EMPRESA QUE SE INSTALE EN EL NUEVO COMPLEJO

En cuanto a las empresas que se instalarán en las naves, el expresidente de Aragón, Javier Lambán, adelantó que la multinacional Inditex sería una de ellas, a falta de confirmación oficial por parte del gigante textil. Esto supondría que el grupo continuaría apostando por Zaragoza como un centro neurálgico de su logística, después de instalar y ampliar su centro de operaciones en Plaza. Por otro lado, la empresa Lapesa, dedicada a la ingeniería, desarrollo y fabricación de depósitos y recipientes a presión, también será una de las que se instale en los terrenos de la Universidad Laboral. Sin embargo, desde el Gobierno, mantienen que “no pueden dar más detalles”.

Cuando este complejo logístico esté en pleno funcionamiento, la previsión es crear hasta 2.000 empleos directos. En este aspecto, López ha querido adelantar que se encuentran trabajando con la Consejería de Educación, con el objetivo de adaptar la oferta formativa de la comunidad a las demandas de las empresas que se instalarán en suelo aragonés. “Hay que intentar que los aragoneses puedan estudiar formaciones que vayan a tener salida inmediata en la propia comunidad, para que el talento se quede aquí”, ha concluido.