La paternidad rejuvenece

Por la primera propiedad, el padre (P) triplica ahora la edad de su hija (H), es decir, P = 3H. Por la segunda propiedad, P también tiene “ahora” el doble de la edad que H tendrá dentro de veinte años, menos los veinte años que habrán de transcurrir, es decir, P = 2(H + 20) – 20 = 2H + 20.
Resumiendo, 3H = 2H + 20.
Conclusión: La hija tiene ahora veinte años y el padre 60.
El maestro comenta a sus alumnos que un colega suyo asegura que los hijos rejuvenecen a los padres. “He aquí la prueba, les dice: Yo triplico la edad de mi hija, pero me consuelo pensando que dentro de veinte años solo se la doblaré. Con estos datos, ¿podéis calcular cuál es mi edad y la de mi hija?”