Un punto con sabor a oro para el Teruel en su duelo ante el Osasuna B (1-1)

El equipo rojillo empató este domingo ante el Osasuna B a domicilio en un duelo igualado que se acabó decidiendo en la segunda parte. Fotografía: C.D. Teruel.
photo_camera El equipo rojillo empató este domingo ante el Osasuna B a domicilio en un duelo igualado que se acabó decidiendo en la segunda parte. Fotografía: C.D. Teruel.

Continúa siéndole esquiva la victoria al Teruel de Raúl Jardiel. El equipo rojillo empató este domingo a uno ante el Osasuna B a domicilio en un duelo igualado que se acabó decidiendo en la segunda parte. De hecho, el partido transcurrió con una primera parte más tranquila de lo que fue la segunda en la que llegaron ambos goles, primero el de los locales, y posteriormente el de los visitantes, que certificaron un buen empate en casa de un filial navarro ante el que siempre es complicado puntuar. Este triunfo no cambia mucho los planes del Teruel que lo deja como penúltimo clasificado a siete puntos de alcanzar la salvación marcada por el Logroñés, actual decimoquinto clasificado.

El duelo arrancó realmente intenso con ambos equipos peleando por tener la posesión del balón. Los locales comenzaron ganando las primeras disputas y teniendo mayor presencia ofensiva ante un Teruel que se encontraba bien plantado en defensa, que aguantaba las embestidas rivales sin excesivo sufrimiento. El filial navarro tenía más el balón y comenzaba a generar ocasiones a favor, mediante centros laterales de Adama, que constataban que nadie regalaba nada y que un fallo condenaba al infractor.

No obstante, el Teruel cogió el calor del partido y comenzó a igualar la balanza generando sus primeras ocasiones con un buen tiro de Ahn que puso en problemas al portero local, Stamatakis, que blocaba el disparo con algunas dudas. No hubo muchas más ocasiones en una primera parte marcada por el frío, la buena defensa visitante y los constantes intentos del Osasuna B que no acabaron llegando a nada.

Tras el descanso, los navarros salieron con una marcha más. Prueba de ello fue que en la primera jugada de ataque lograron hacer el primer tanto del encuentro. Un potente disparo de Eneko Aguilar tras un buen centro de Agirre fue suficiente para que el Osasuna B se pusiera por delante en el luminoso y obligara a Raúl Jardiel a agitar la coctelera. Los locales querían más, y More estuvo a punto de marcar el segundo tras un buen pase de Dufur. Cuando peor parecía que estaba el Teruel, los aragoneses cambiaron la cara y Nacho Castillo pudo hacer el de la igualada tras un buen testarazo de cabeza que se marchó a escasos centímetros de la portería.

El peligro de los visitantes empezaba a ser palpable y todo indicaba que el gol estaba al caer. De hecho, fue Facu, en el 65, quien ejecutó un buen disparo con su pierna diestra ante el que Stamatakis poco pudo hacer. Las tablas volvían al marcador y el Teruel seguía de menos a más, lanzando ataques que querían poner en apuros a sus rivales y creyendo en su propio potencial.

Finalmente, no hubo tiempo para más y pese a la ofensiva turolense el partido acabó en tablas. De nuevo, el Teruel jugó al mismo nivel que su rival, presumiblemente en una zona más alta a los aragoneses, pero no pudo llevarse el premio de los tres puntos. Eso sí, solamente han vencido en este campo Lugo y Celta B, poniendo en valor el punto cosechado en un campo en el que se necesita sudar sangre para volverse con algo bajo la manga.

Tras este duelo, el Teruel ya tiene la vista puesta en el Logroñés, actual decimoquinto clasificado, que marca la zona de la salvación. La permanencia se encuentra lejana, a siete puntos, pero sumar tres en la próxima jornada y arrebatarle los mismos al conjunto riojano sería clave para ir asomando, poco a poco, la cabeza por la zona que evita el descenso.