Soso y feliz final de temporada para el Huesca en El Alcoraz (0-0)

Huesca y Levante ofrecían un partido con ocasiones alternas pero también con el punto de mira desviado, dando como resultado el 0-0 definitivo 
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photo_camera El once de Hidalgo presentaba novedades importantes. Foto: S.D. Huesca

No es un 0-0 el final soñado por nadie en una temporada, pero teniendo en cuenta que la Sociedad Deportiva Huesca y Levante llegaban con los deberes hechos, se puede considerar lo normal. Ambos protagonizaban un choque igualado, con ocasiones alternas, pero tanto Juan Pérez como Femenías eran de lo mejor de sus respectivos equipos para mantener inmaculadas las mallas.

Todo en un Alcoraz con presencia testimonial en las gradas por parte de los aficionados de la S.D. Huesca, algo más de media entrada y poca voz de protesta. En el once, cuatro novedades: Juan Pérez en portería; Carlos Gutiérrez en la parte central de la zaga; y, arriba, Joaquín y el joven Iker Gil. Como no podía ser de otra manera entre dos equipos que no se jugaban nada, que sobre todo en el caso del Huesca se sentían con un claro “me he quitado un muerto de encima”, el ritmo era lento. De bostezo, francamente, y más teniendo en cuenta la hora elegida para el encuentro.

Hubo que esperar al minuto 11 para abrir los ojos. Probaba Xavi Grande a Juan Pérez desde lejos y el guardameta dejaba el despeje corto defectuoso. Ahí aparecía Bouldini, encontrándose, entonces sí, con una gran intervención del arquero, aunque el linier levantaría el banderín. El Huesca apostaba por la contra, especialmente por el lado de Vilarrasa, pero un par de buenos centros no encontrarían rematador. A falta de ocasiones, la grada se entretenía agradeciendo a Antonio Hidalgo su inmensa labor para lograr la permanencia, resonando su nombre a coro en las gradas del feudo oscense.

Pasaban los minutos con exasperante lentitud. Sólo Carlos Álvarez, extremo del Levante, aceleraba con balón y lo hacía a cuentagotas. Pero tuvieron las más claras “los Iker”. De Iker Gil cediendo de cabeza al gol de Iker Kortajarena sólo les separó un paradón a bocajarro de Femenías, arquero visitante. Instante después, de nuevo Kortajarena veía cómo la defensa abortaba por poco una clara oportunidad. Era el primer acelerón del Huesca, rondando el minuto 35.

También Vilarrasa quiso sumarse a tener su “chance” de anotar, emulando el gol olímpico anotado esta temporada. Pero no. La desviaba con gran intención Kortajarena, el mejor, y la zaga volvía a evitar su tanto. El mejor por el otro lado, como antes se ha dicho, era Carlos Álvarez. Pisada, cañito, centro con el exterior y el remate de Pablo Martínez que se encontraba con reflejos felinos de Juan Pérez para desbaratar el primer tanto. Poco después, de nuevo Carlos haciendo magia y cediendo para Algobia, topándose otra vez con Juan Pérez y su buena tarde en su debut. Lo mejor estaba siendo en los minutos finales, pero el resultado gafas no se movería.

SEGUNDA PARTE

Con igualdad, como toda la primera mitad, arrancaría también la segunda. Y con escaso olfato por parte de Bouldini, que tenía una ocasión clara en la que se dormía primero y definía peor después para desbaratar la ocasión. Si bien ambos equipos no ponían nada en juego, sí era un partido especial para los más jóvenes. Esa tensión acumulada le provocaba malas pasadas a Iker Gil, con problemas musculares, teniendo que ser sustituido por Obeng en el 54. Aprovechando la coyuntura, Elady al césped y Valentín fuera. Ambos ovacionados.

Sin grandes alardes, pero el Levante pisaba el área con más peligro. Brugui hacía la de Juan Palomo, pero el guiso no salió bueno y se marchó alto su disparo. Intentó emularle Joaquín, en su clásica conducción quitándose rivales, aunque le sobro el último toque y le faltó tratar de definir. En un partido de acelerones, Kortajarena la tendría (como en la primera mitad) después de un gran centro de Vilarrasa, pero el mediocentro no atinó con el cabezazo y se le marchaba también alto.

Para la recta final, Loureiro y Javi Martínez al campo en detrimento de Carlos Gutiérrez y Javi Mier, en el 76. Intentos de Oriol Rey, Bouldini y compañía, pero con más corazón que cabeza. Y tampoco mucho. El más bonito lo firmaba el canterano Paco Pérez, de 16 años, con caño incluido a Blasco para fallar en la definición final. Además, Juan Pérez, portero del Huesca, se llevaría una gran ovación de El Alcoraz cuando decidió sustituirle para ello Antonio Hidalgo por Álvaro Fernández.

Si Paco Pérez era el acelerador del Levante, Joaquín lo era del Huesca. Eso sí, su media volea se encontraba con los reflejos de Femenías. Era la última de un partido que finalizaba con 0-0, resultado triste que daba el cierre a una campaña que, eso sí, concluía con el peleado final feliz de la salvación. Será un verano de confeccionar algo que ilusione. Pero antes tocará descansar.