Recordman y medallista a los 80 años: Manuel García Cabrajo aún no cuelga las zapatillas

Manuel García Cabrajo
photo_camera En el último Campeonato de España disputado en Jerez, Manuel García Cabrajo ganó cuatro medallas de oro y rompió tres récords

Manuel García Carbajo tiene 80 años y practica atletismo con toda la veteranía que le da su edad y con el mismo entusiasmo o más que cuando era más joven. Es atleta de Máster 80 en el club de atletismo Intec-Zoiti de Huesca y en el último Campeonato de España de Atletismo celebrado en Jerez, se colgó cuatro medallas de oro (en salto de altura, 200m vallas, triple salto y salto de longitud) y rompió tres récords de su categoría (en las tres primeras disciplinas). Además, ha competido en varios campeonatos mundiales, como los de Lyon en 2015 y Málaga en 2018, y europeos, como el de Madrid también en 2018.

Todos estos logros y récords podrían ser algo de lo que estar orgulloso para cualquiera y quedarse contento con lo conseguido, pero para Manuel “no son gran cosa” y significan más una fuente de motivación para seguir trabajando y rompiendo marcas. Por si fuera poco, las medallas que va ganando no las tiene expuestas en ninguna parte en especial, sino que las tiene “envueltas con la cinta y en un cajón de casa”.

Manuel siempre ha sido una persona activa, pero durante una gran parte de su vida dejó el atletismo de lado: “En el año 1964 terminé la ‘mili’ y competí en un campeonato con los militares, y eso fue lo último que hice hasta que cumplí 70 años, cuando volví a practicar el atletismo”. De hecho, cuando retomó el atletismo casi 50 años después se dio cuenta de que todo había cambiado mucho: en salto de altura se tiene una técnica de salto distinta, han cambiado las prendas para hacer deporte, hay nueva tecnología… “Ahora es todo muy diferente, pero hay que aventurarse un poco en la vida, porque si no te decides a hacer algo, terminarás no haciendo nada”, comentaba el atleta.

El secreto de su buena forma física lo resume en una palabra: la genética. “La ventaja que tengo es por la genética, que me permite recuperarme enseguida y no cansarme”, explicaba Manuel, al que le da igual hacer una prueba que diez, puede hacer cualquier cosa sin problema siempre que haya practicado antes. Por ejemplo, para la prueba de salto de altura, ha perfeccionado una técnica de salto que es distinta a la de otros saltadores y con la que consiguió batir el récord que estaba en 1,27 metros. Esta técnica consiste en correr hacia la barra horizontal casi en paralelo con esta, a diferencia de la típica carrera dibujando una ‘J’ para saltar. De esta manera, asegura Manuel, hace menos esfuerzo a la hora de efectuar el salto.

Sin embargo, no todo han sido alegrías para Manuel en su periplo como atleta máster. El pasado mes de marzo, durante el Campeonato de España celebrado en Antequera, perdió el conocimiento mientras estaba en la sauna debido a una infección de orina y nadie reparó en que se había desmayado hasta dos horas después. “Cuando me sacaron vino la ambulancia, me llevaron al hospital y por suerte todo terminó saliendo bien. Estuve muerto y resucité”, recordaba Manuel sobre un hecho que casi le cuesta la vida.

De cara a futuros campeonatos, Manuel prefiere no marcarse objetivos, simplemente quiere disfrutar y aprovechar las oportunidades que tenga de seguir sumando medallas. El próximo campeonato que disputará será en Pescara (Italia), donde, además de competir en salto de altura, quiere probarse en un decatlón, que es una prueba combinada de atletismo que reúne diez disciplinas distintas. “El decatlón tiene muchas pruebas y yo no manejo todas, aunque creo que con las que hago bien puedo sacar una media de puntos bastante buena”, contaba Manuel lleno de confianza, que no quería cerrar las puertas a conseguir una nueva medalla: “Es muy difícil que consiga medalla, pero prefiero no negarme, porque si no el cerebro se lo termina creyendo”.