El Real Zaragoza consigue un valioso punto (0-0)

Empate importante y justo el conseguido por el Real Zaragoza en un partido en el que el colegiado anuló mal un gol a Hélder Postiga. Roberto Jiménez, aún así, salvó al equipo con una impresionante parada en el descuento. Los aragoneses, con el 0-0 final, consiguen sumar ante un rival que aspira a las cotas más altas esta temporada.

Zaragoza.- El Real Zaragoza logra salir vivo de un partido, a priori, tremendamente complicado. El Málaga visitaba La Romareda con las miradas puestas en el liderato, mientras que los aragoneses lo hacían con los puestos de descenso pisando siempre los talones.

Sin tiempo para despertar de la derrota ante el Betis, el fútbol volvía a La Romareda. Y lo hacía ante un rival de infausto recuerdo tras la goleada endosada la pasada campaña, con cinco goles visitantes en apenas media hora. Tampoco ayudaba a dar colorido a las gradas el horario. Las 22.00 horas de un domingo no invitan a la gran mayoría de la afición a visitar el estadio. Centrándose ya en el fútbol, el Málaga comenzó demostrando su candidatura a equipo Champions.

Los visitantes saltaron al terreno de juego con ganas de mandar y monopolizar la posesión de balón. No le importaba demasiado a los de Aguirre, con un once diseñado para el contraataque con Barrera y Juan Carlos por las alas y Ponzio y Meira dedicados a labores defensivas exclusivamente. Gran primera parte del luso en su regreso al once inicial, secando por completo a Baptista. Sin embargo, el primero en tenerla sería el eterno Ruud Van Nistelrooy, plantándose mano a mano con Roberto. El madrileño empezó a engrandecer su figura con dos grandes paradas que dejaban el luminoso sin estrenar.

En ataque, los aragoneses tenían dos primeros intentos con sendos disparos flojos de Postiga y Barrera sin problemas para Willy. A pesar del dominio malagueño, poco a poco se fue desperezando un Real Zaragoza que buscaba las referencias del luso y del mexicano, los más activos durante la primera parte junto a Juan Carlos. El ariete pecó demasiado de lanzamientos desde fuera del área, sobre todo por su escasa puntería. La mala suerte llegó en el minuto 30, cuando David Mateos se lesionaba y tenía que ser retirado en camilla por una dolencia muscular. En su sustitución, debut de Maurizio Lanzaro.

Hasta el final del primer tiempo, muchas decisiones del colegiado Estrada Fernández que encendieron los ánimos de La Romareda y que sirvieron para que se marchara al descanso con una sonora pitada. Buena primera parte de un Real Zaragoza que supo entender su rol de equipo que espera ordenado atrás y enseña sus garras en ataque, sobre todo por los costados.

Segunda parte

La segunda mitad comenzaba con la misma tónica, con el Málaga buscando dominar y el Real Zaragoza buscando la velocidad en banda. Precisamente de una falta provocada por Juan Carlos venía la mejor ocasión de los aragoneses. Luis García lanzaba con maestría y ni Lanzaro ni Postiga acertaban a tocar el balón cuando ya se cantaba el gol. La ocasión espoleó a los locales que aumentaron las revoluciones, dejando más espacios atrás pero llegado con más gente al ataque.

Pellegrini reaccionaba con la entrada de Rondón por Ruud Van Nistelrooy, prácticamente desaparecido desde su doble ocasión en los primeros instantes. Por los maños, Aguirre daba minutos a Ángel Lafita en su puesto, el de segundo delantero, por un sacrificado Luis García, poco vistoso en ataque. El gran trabajo de Postiga seguía sin recompensa. Sobre todo porque en el 61, tras un gran pase de Meira, el luso volvía a marcar y el linier se lo anulaba por un injusto fuera de juego. Tercer tanto del portugués que no sube al marcador por posición incorrecta en la temporada, dos de ellos con error arbitral.

La ocasión dio paso a unos minutos de acercamientos visitantes. Fue entonces cuando Aguirre decidió arriesgar con un cambio que gustó poco a la grada y así se lo hicieron saber. Ponzio dejaba el terreno de juego para dar entrada a Rúben Micael, ganando en toque, pero perdiendo en esfuerzo defensivo. Una sustitución con la que el Real Zaragoza, tal y como pasara ante el Espanyol, perdía fuelle en el centro del campo y permitía que el Málaga adelantara líneas peligrosamente.

La dinámica cambiaba de tal manera que el empate se empezaba a ver cada minuto con mejores ojos. El técnico visitante refrescaba con Isco y Seba el ataque, mientras que hombres como Barrera ya no podían ni con las botas. Tampoco Lafita, hombre de refresco, o Micael, lograban cambiar el aire de un equipo que firmaba un punto. Mäs todavía con un paradón imponente de Roberto en el descuento a cabezazo en el segundo palo. El resultado final, 0-0, permite sumar el quinto punto de la temporada, conseguido gracias a la garra y el corazón.