El Real Zaragoza cae víctima de su fragilidad defensiva (4-3)

El inicio de cada parte sirvió para que el Betis marcara cuatro goles a un Real Zaragoza que fue todo el encuentro a remolque. La fragilidad atrás evitó que los aragoneses sumaran algo a pesar de los dos goles de un magistral Juan Carlos que hicieron pensar en la remontada. El 4-3 estuvo marcado por la mayor efectividad de los andaluces.

Zaragoza.- Los errores se pagan caros. Y más en el campo de un equipo como el Real Betis que luchaba por la ilusión de colocarse como líder en solitario de la Liga BBVA. Salir desconcentrado en el Benito Villamarín sólo puede desembocar en un fracaso estrepitoso. Y así volvió a demostrarlo un compasivo Real Zaragoza, con notables intenciones en ataque y la fragilidad del cristal de Bohemia atrás.

La previa del partido estuvo marcada por el “caso Braulio”. Pero ya en el césped, Aguirre apostaba por el once más ofensivo posible, con la entrada de Abraham en el lateral zurdo y Barrera por la derecha, dejando a Ponzio toda la responsabilidad defensiva del centro del campo. Sin embargo, el Real Betis pegó primero. Balón por la banda derecha que Santa Cruz aprovechaba para empujar, libre de marca, a las mallas, colocando el 1-0 en el luminoso en el minuto seis.

Y sin tiempo para reaccionar, Abraham volvía a abrir un hueco enorme en su banda y derribaba a Pereira en el área de manera imprudente. Salva Sevilla no fallaba desde los once metros y colocaba el sorprendente 2-0 en el Benito Villamarín. Dos errores del lateral catalán permitían a los andaluces dejar muy encarrilado un partido en el que los aragoneses habían depositado muchas esperanzas de dar un salto en la clasificación.

Fue entonces cuando los de Aguirre comenzaron a tomarle el pulso al encuentro, quince minutos más tarde de lo que requiere un equipo profesional. Los de Pepe Mel esperaban agazapados, sin ninguna prisa por salir al ataque. Ponzio probaba desde lejos pero su disparo se marchaba alto. Y es que en ataque los aragoneses no lo hacían mal, buscando la velocidad de Barrera por la banda, pero el resultado pesaba como una losa. El mexicano partía siempre a pierna cambiada, minimizando el daño que puede hacer pegado a la línea de cal diestra.

El premio a la mejora zaragocista llegaba en el 35, con una jugada extraña. Balón desde la diestra que Casto no atinaba a agarrar y que Juárez, más listo que nadie en la jugada, aprovechaba para meter en la portería sin oposición. Era el 2-1 en un choque donde la diferencia del luminoso no correspondía con la del terreno de juego. Resultado con el que se llegaba al descanso.

Inicio calcado y remontada a medias 

Diseñar un guión peor para el inicio de la segunda parte resultaba complicado, pero se consiguió de manera cruel. El linier se inventaba un penalti por mano de Da Silva inexistente, equivocando al colegiado. En esta ocasión fue Beñat el encargado de engañar a Roberto y colocar un tranquilizador 3-1 para los locales. Y como en la primera parte, llegaba el cuarto. Roque Santa Cruz remataba a placer un centro templado desde la banda derecha ante la impasible mirada de David Mateos, tan blando como lento.

Postiga en uno de los entrenamientos de esta semana

Un 4-1 que marcaba la efectividad de un equipo que había disparado cuatro veces en los tres palos y había conseguido cuatro goles. En el 50, perdonaba Luis García el segundo tras una gran asistencia de Lafita, impidiendo que los avispas acortaran distancias. La diferencia de tres goles convertía los ataques zaragocistas en anécdota, pero era el momento para que Juan Carlos se reivindicara como hombre en forma para tener en cuenta en el once. El “Galgo” entraba por Barrera en el descanso, cambio poco comprensible. No por el madrileño, sino por el mexicano, el más destacado en los primeros 45 minutos. Juan Carlos se convirtió por méritos propios en el mejor de la segunda mitad, aportando velocidad y desborde a la banda.

Mediada la segunda parte, Aguirre daba minutos a Franco Zuculini, desaparecido desde el debut, por Rúben Micael, pasado de revoluciones pero que mucho fútbol en sus botas, dando sentido a cada ataque del equipo a pesar de partir 20 metros más atrás de su zona habitual de influencia. La quimera de la remontada volvió a aparecer tras un gran pase al hueco de Postiga y el derribo de Casto a Luis García que le costaba la tarjeta roja, quedándose los locales con diez hombres.

Una roja que dio un vuelco al partido hasta su cierre. Dominaba el Real Zaragoza y encontró en Juan Carlos a su matador particular. En el 76 recortaba distancias con el 4-2 tras aprovechar un buen centro de Juárez que peleaba previamente por alto Postiga. El “Galgo” se venía arriba y tiraba del equipo con otro golazo en el 78, poniendo en un puño el partido con el 4-3. Excelente nivel el de Juan Carlos en un partido que él sólo se encargó de revitalizar.

Poco más pudieron hacer los de Javier Aguirre, aunque lo intentaron hasta el final con un magistral Juan Carlos, que caían víctima de sus propios errores. Un encuentro en el que no fueron inferiores y llevaron la posesión del balón, pero pagaron en exceso su confianza inicial y sus fallos en ambas áreas. La derrota obliga a puntuar ante el Málaga para evitar estancarse en la zona más peligrosa de la clasificación. El domingo vuelve la Liga en La Romareda.