REAL ZARAGOZA

Pulso de mandato

Tras conseguir la permanencia en Primera División para la próxima campaña, Manolo Jiménez comenzaba un pulso con Agapito Iglesias por hacerse con los poderes de un proyecto deportivo que el andaluz ha diseñado en su cabeza. El Real Zaragoza queda pendiente de saber si el máximo accionista será capaz de dar el paso atrás que nunca dio.

Zaragoza.- El proyecto serio de un comprometido Manolo Jiménez podría ver la luz. Agapito Iglesias parece dispuesto a ceder las riendas del ámbito deportivo al técnico andaluz y dar el paso atrás que se guardó en la breve etapa del Consejo de Administración, con Salvador Arenere a la cabeza. Su nueva vida en Madrid invita al optimismo, aunque el máximo accionista continuará pendiente de los movimientos del entrenador blanquillo.

El proyecto diseñado por Jiménez parece milimetrado. El andaluz desea dar especial relevancia a la cantera, reestructurar el organigrama del club aragonés y recuperar valores perdidos a través del compromiso y la solidez. Ideas de ensueño para un dañado Real Zaragoza que paga las consecuencias de una gestión atroz.

Con la salvación ofrecida en bandeja de plata tras una remontada histórica, Agapito Iglesias parece haber optado por entregar poder absoluto al míster del cuadro zaragocista. El empresario soriano tendrá su residencia en la capital de España, lo que podría suponer el primer paso del traspaso de autoridad.

Sin embargo, el máximo accionista de la entidad aragonesa ya demostró sus problemas para alejarse del plano deportivo. Con la llegada del Consejo de Administración, parecía que Agapito dejaría en manos de Arenere, Pepe Guillén, Carlos Iribarren y Fernando Rodrigo los mandos del conjunto maño.

Error. Diez días fueron suficientes para que los consejeros abandonaran la casa blanquilla en un ambiente enrarecido. Ahora, es el turno de un Manolo Jiménez decidido a relegar al empresario soriano a un segundo plano. El tiempo dirá si el andaluz es capaz de conseguir lo imposible, al menos hasta la fecha.