REAL ZARAGOZA

Prohibido fallar

Los resultados del martes, con victorias incluidas de Villarreal y Granada, obligan al Real Zaragoza a ganar al Levante en La Romareda. Una derrota significaría el descenso automático a la Liga Adelante, mientras que un empate minimizaría mucho las opciones de salvación. La plantilla se enfrenta a una nueva final, la de más presión.

Zaragoza.- No va más. El optimismo inusitado que despertó el triunfo ante el Athletic Club se tiñe ahora de un miedo extremo a lo que pueda ocurrir este miércoles en el Estadio Municipal de La Romareda. Porque el Real Zaragoza se juega todas las opciones de seguir con vida en la Liga BBVA, en un partido donde sólo vale el triunfo y en el que una derrota significa, nada más y nada menos, que descender automáticamente al infierno de la Liga Adelante.

Los resultados del martes no podían ser peores para los intereses maños. En el encuentro que comenzaba a las 18.00 horas, el Granada se imponía a un indolente Espanyol por 2-1, doblete incluido de Ighalo. Los de Abel Resino se marchan hasta los 42 puntos y celebran prácticamente la permanencia. A los granadinos les falta un punto para cerrarla de manera matemática, pero no lo tendrán fácil, ya que reciben el fin de semana al Real Madrid y finalizan el campeonato en campo de un Rayo que se acerca al peligro.

Los de Sandoval suman 40 y tienen un calendario complicado. Este miércoles visitan a un Mallorca que todavía mantiene opciones para estar en la próxima Europa League y se desplazan el fin de semana al Sánchez Pizjuán, acabando la campaña en Los Cármenes. Pero el resultado que más daño hizo fue el del Molinón. El Villarreal se imponía con cierta comodidad al Sporting por 1-3, dando un paso de gigante y dejando, de paso, a los de Clemente con más de pie y medio en Segunda División.

Los hombres de Lotina acumulan ahora 41 puntos, siete más que el Real Zaragoza a falta de lo que hagan los de Jiménez. No obstante, el submarino amarillo rinde visita al Valencia en la próxima jornada y finaliza en su estadio ante el Atlético de Madrid, previsiblemente luchando por Europa. Nadie se salva por tanto de la quema en una Liga BBVA que necesita del triunfo aragonés para continuar haciendo del transistor y la calculadora sus compañeros más fieles.

Para ello, Manolo Jiménez convoca a 19 hombres, incluido Marc Nierga. Una lista a la que vuelve Ivan Obradovic, pero que sigue sin contar con la presencia de Carlos Aranda, que se retiraba el lunes tras resentirse de sus dolencias musculares. El once inicial que disponga el técnico andaluz sobre el césped será toda una incógnita hasta minutos antes del inicio del choque, primando el aspecto físico por el gran desgaste realizado ante el Athletic.

Sea como sea, ganar es una completa obligación para un vestuario que reconoció a través de su entrenador que existe cierta ansiedad por la gran responsabilidad en sus piernas. Porque La Romareda comenzará siendo una fiesta, pero puede acabar siendo un auténtico funeral.