Pauner cree que llegó a la cima del Shisha Pangma

El escalador aragonés Carlos Pauner asegura que les queda la sensación de haber alcanzado la cumbre del Shisha Pangma, aunque reconoce que en la oscuridad de la noche no pueden confirmar si había algún punto más alto. Además, lamenta no haber podido sacar fotos del momento, así como llegar tan tarde a la parte alta del Himalaya.

Zaragoza.- Carlos Pauner ha querido aclarar su polémico ataque a la cima del Shisha Pangma. El escalador, junto a su equipo, no puede confirmar que haya hecho cumbre por las malas condiciones meteorológicas y la oscuridad de la noche, pero ha asegurado que tiene la sensación de que sí. Eso sí, ha declarado que están “orgullosos de haber llegado a lo más alto, pero también de ser honestos y manifestar la duda razonable intrínseca a las circunstancias acontecidas”.

Lo primero, ha lamentado “la tardía hora de llegada a la zona superior”, porque subir tan tarde arriba en el Himalaya “siempre es sinónimo de problemas”. “No se debería estar en la alta cota más allá del mediodía para asegurar un buen descenso y si lo hicimos fue abocados por las pésimas condiciones de la vía, por el conocimiento preciso de una benévola meteorología para las horas siguientes y confiando en la amplia experiencia del grupo”, ha explicado.

Los problemas aterrizaron con el malestar de Juanito Oiarzabal, con síntomas de un edema pulmonar, al que tuvieron que medicar. El escalador decidió parar durante un rato para reestablecerse, mientras que el resto del grupo observaba en la oscuridad de la noche la cumbre. Alrededor de las 4.00 horas se levantó un fuerte viento que complicó muchísimo los últimos metros, cuentan, además de prolongar demasiado el esfuerzo en el tiempo.

“Llegamos hasta lo que a todas luces nos pareció la cumbre, el punto más alto, punto que se puede comprobar en el vídeo. Una vez allí ya no tuvimos elementos de comparación con los alrededores, aunque los altímetros marcaban pasados sobradamente los 8.000 metros”, comenta. Además, añade que ojalá hubieran llegado de día, “podido sacar fotos y compartirlas con todos vosotros, pero no fue así”.

Por eso, asegura que “queda la sensación de cumbre, de haber llegado a lo más alto”, pero han de ser “honestos y reconocer que si hubiera habido algún punto de altura más cercano, en la oscuridad de la noche” no podrían haber sido “capaces de vislumbrarlo”. “Estamos satisfechos de haber luchado a brazo partido en una vía espectacular y hermosa, lamentablemente en esta ocasión en muy malas condiciones. Estamos orgullosos de haber interpretado bien la montaña y de haber asumido unos riesgos en parte controlados como consecuencia de toda la información barajada”, concluye.