Nada más complicado que triunfar en casa

Aun en tiempos flacos, económicamente hablando, la cantera zaragocista carece de oportunidades en la máxima categoría del fútbol español. Esta temporada, futbolistas criados en la Ciudad Deportiva se han visto obligados a abandonar el Real Zaragoza para jugar lejos de casa. Laguardia o Goni salieron del club aragonés en busca de minutos.

Zaragoza.- Una larga lista de futbolistas de la casa han abandonado las instalaciones de La Romareda para encontrar su sitio lejos del club de su vida. Las exigencias son máximas para los canteranos cuando de dar el salto al primer equipo se trata. A pesar de no conocer el éxito de primera mano, los jóvenes del Real Zaragoza conviven día a día con el sacrificio que supone trabajar para ganar una oportunidad que quizás nunca llegue.

Dicen que del éxito al fracaso sólo hay un paso. Un paso que ha situado a jugadores como Víctor Laguardia o Raúl Goni lejos de la capital del Ebro. Goni comienza su andadura por Cartagena, tras una temporada en el filial del Real Madrid y su posterior regreso al club blanquillo. La pretemporada del central no terminó de convencer a Javier Aguirre y el zaguero hacía las maletas para jugar cedido en el conjunto cartagenero.

Más complicada es la situación de Víctor Laguardia. La lesión en su rodilla mantuvo al central mucho tiempo alejado de los terrenos de juego. Quizá demasiado para un Javier Aguirre que dejó claro que no contaba con el defensor aragonés.

La salida de Laguardia fue dura para el propio jugador quien reconoce que “cuando te dicen de salir de lo que es tu casa, del equipo que eres toda tu vida, la verdad es que duele hacerlo y no poder defender los colores del Real Zaragoza en Primera División”. Pero “el fútbol es así” y al zaguero de la U.D. Las Palmas sólo le queda ganarse un hueco para la próxima temporada porque sabe que le queda “una puerta abierta para volver y el año que viene espero hacerlo”.

Ángel Lafita también estuvo presente en la lista de salidas y, por momentos, el aragonés parecía más fuera que dentro de la plantilla zaragocista. Sin embargo, Lafita está acostumbrado a permanecer en el mercado y, de igual modo que ha sucedido esta temporada con Laguardia y Goni, ya tuvo que partir hacia Coruña buscando una oportunidad que le permitiera consolidarse en Primera. El futbolista blanquillo no tardó en ganarse a la hinchada gallega a base de partidos y goles con el Depor para regresar a Zaragoza.

Porque parece que el valor de los futbolistas aumenta conforme el jugador se aleja de su lugar de procedencia. Para el defensa de la U.D. Las Palmas Víctor Laguardia, “por ser de la casa creo que te exigen más, pero hay que jugar también con esa presión y esa exigencia para demostrar que tienes un hueco”.

Ánder Herrera tuvo un papel determinante en la consecución de la permanencia. Foto Alberto Casas

Una circunstancia inexplicable que lleva a muchos clubes a deshacerse de profesionales que, más tarde, desean volver a recuperar pagando, en esta ocasión, una cantidad económica por un jugador que pertenecía al club.

Sin embargo, hay que ser realistas. La crisis también sacude a un filial que no se encuentra en una situación que invite al optimismo ni a “pescar” jugadores válidos para la primera plantilla. El Real Zaragoza B es penúltimo en el grupo tercero de la Segunda División B en la que milita, tras comprar la plaza el pasado verano. El conjunto de Esnáider ha cosechado tres puntos en tres empates de los blanquillos a lo largo de este curso (seis jornadas).

Pero, ¿qué hay de Kevin, Joel Valencia o Jorge Ortí? Tal y como dijo Aguirre antes del comienzo de la presente campaña, los canteranos todavía tenían que “pasar un filtro”. Ni Víctor Laguardia ni Raúl Goni lograron pasar el estrecho embudo del técnico mexicano, pero la situación de los que se han quedado en el club tampoco es la ideal.

Menos oportunidades tuvo el ex delantero del Zaragoza B y actual jugador del Teruel, Álex Sánchez. El canterano sólo disfrutó de unos instantes en Primera con la elástica del conjunto maño. Escasos 15 minutos en Mestalla, mientras el Real Zaragoza atravesaba malas rachas goleadoras. Ángel Lafita es el único jugador de la plantilla actual formado en las categorías inferiores del club.

Algo olvidada, poco pulida, vagamente explotada. A veces se olvida que por aquí pasaron jugadores como Cani, que hoy triunfa con el Villarreal, el recién salido Herrera o el ejeano Alberto Zapater. Éste último navega a la deriva por Europa, después de estar en Italia, Portugal y, ahora, Rusia. Futbolistas muy queridos por la afición, pero que, por distintas circunstancias, su lugar de destino permanece lejos del de origen. Sin embargo, nunca pierden la esperanza de volver a su tierra y, tal y como reconoce Laguardia, “el Real Zaragoza es mi casa y siempre lo va a ser”.

Joel Valencia hizo la pretemporada con el primer equipo pero juega en el filial

Mención especial merece el caso de Ander Herrera. El jugador vasco sí triunfó aquí, pero la necesidad económica de la entidad blanquilla fue una prioridad para confirmar su salida al Athletic. El talentoso mediapunta dio el salto al primer equipo cuando éste militaba en la Segunda División. El debut de Ander se produjo el día 1 de febrero del 2009 en La Romareda frente al Levante. Desde ese momento, el canterano se ganó en cada encuentro el corazón de la hinchada zaragocista.

Otros jugadores formados en las categorías inferiores como Ignacio Camacho abandonaron la entidad blanquilla en su etapa juvenil para alcanzar su sueño lejos del club aragonés. El medio centro del Málaga C.F. recaló en el Atlético de Madrid donde debutó de la mano del actual técnico del Real Zaragoza, Javier Aguirre.

Cuando tienes que buscar futbolistas en otras canteras es porque algo no se está haciendo bien. Esta temporada, Abraham Minero, Edu Oriol, Juan Carlos y David Mateos han aterrizado en Zaragoza procedentes de los filiales del F.C. Barcelona y Real Madrid. La crisis de identidad que arrastra el club desde hace algunas campañas se ve reflejada también en la pobre gestión de la fábrica zaragocista.

Pocos o, más bien, muy pocos son los que han logrado triunfar en La Romareda procedentes de las categorías inferiores. Infravalorados por entrenadores, aunque muy queridos por la grada. Es complicado dar un consejo para todos aquellos jóvenes que se sacrifican por alcanzar su ilusión. Laguardia se atreve con ello para animar a los canteranos a que “trabajen día a día. Todo se basa en el trabajo y, sobre todo, en la humildad. Tienen que soñar con ese momento porque soñar es gratis”. Lo dice alguien que sabe lo complicado que es triunfar en casa.