El himno, Salma, las camisetas de Iván Azón y un ambiente festivo: lo que no se vio de la final de la Copa de la Reina

Desde bien pronto de la mañana, el Tubo, el Pilar, el Parque Grande, el tranvía y los aledaños de La Romareda estaban teñidos de colores azulgranas y blanquiazules
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photo_camera Más de 25.000 personas disfrutaron de la gran fiesta del fútbol femenino en La Romareda

El Fútbol Club Barcelona pasó por encima de la Real Sociedad y conquistó en Zaragoza su décima Copa de la Reina. El 8-0 dio para mucha alegría en un bando y muchas penas en el otro. Pero más allá de lo vivido sobre el césped, ambas hinchadas, así como el público maño, pudieron disfrutar de una jornada especial y única. Zaragoza no defraudó y la MVP del encuentro, Mariona Caldentey, alababa lo logrado y deseaba que “en todas las finales se pueda vivir un ambiente como este”.

Zaragoza fue puro fútbol este sábado. Desde bien pronto de la mañana el centro de la ciudad se llenó de aficionados. El Tubo, el Pilar, el Parque Grande, el tranvía y los aledaños de La Romareda estaban teñidos de colores azulgranas y blanquiazules. Camisetas del FC Barcelona y de la Real Sociedad inundaban la capital en un día agradable con sabor a fútbol de élite. Sabor a una final de esas que hacía tiempo que no se vivían.

Conforme te aproximabas al Estadio Municipal de La Romareda las elásticas de los conjuntos participantes iban en aumento. El recibimiento de ambos autobuses en su llegada al estadio era digno de una gran final. Los cánticos y la multitud, también.

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El recibimiento de ambos autobuses en su llegada al estadio era digno de una gran final

Todo el mundo estaba ahí por el mismo motivo, para disfrutar de la final de la Copa que llegaba 15 años después. Porque entre las aficiones vascas y catalanas también había locales. Algunos de ellos tenían preferencias, otros no, e incluso había quien comentaba que la verdadera final era este domingo (haciendo referencia al partido ante el Racing de Ferrol). Como no podía ser de otra manera, el Real Zaragoza iba a estar presente. Numerosos aficionados acudían con su blanquilla (avispa o tomate) a La Romareda. En el caso de un seguidor que lucía el nombre de Iván Azón a su espalda, expresaba que aún había gente que cree en el Zaragoza.

Además, ya en el campo, se podían apreciar algunas niñas con camisetas del Zaragoza CFF. Sin duda para ellas, la jornada del sábado era una oportunidad de oro para ver a sus ídolas. También para enganchar a muchos maños al fútbol femenino, que a veces queda lejano en la ciudad.

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Entre las camisetas del Barcelona y la Real Sociedad también se encontraban las del Real Zaragoza

En ese sentido, uno de los grandes atractivos era poder admirar en vivo a las campeonas del mundo. Desde la balón de oro, Aitana Bonmati, hasta la gran Alexia Putellas, Irene Paredes, Mariona Caldentey, o la propia Salma Paralluelo, gran protagonista en las camisetas (tanto del Barça como de España) y de las pancartas.

MOMENTOS ANTES DEL PARTIDO

Mientras las futbolistas calentaban y la gente accedía, un DJ animaba a los más puntuales. Cuando ya se aproximaban las 19.00 horas, las 22 protagonistas saltaban al campo y protagonizaban un momento muy especial con los escudos de ambos equipos desplegados sobre el verde.

De esa bonita imagen, se pasaba a la gran pitada al himno de España por parte de ambas aficiones. Como viene siendo habitual en estos casos. Además, ondeaban ikurriñas y esteladas. Aunque si se miraba al detalle también había alguna bandera española y ligeros aplausos.

RESPETO ENTRE AFICIONES

La afición culé se colocaba a la izquierda (desde la posición de prensa) y los blanquiazules a la derecha, en el Gol Sur. El estadio, con 25.617 espectadores, estaba lleno de color. El color era ruido porque ningún fondo cesó de animar, aunque, con el resultado, la afición del Barça se venía más arriba. Eso sí, honor al aguante de los txuri-urdin.

Honor porque apoyaron en todo momento a sus futbolistas y porque seguían la fiesta a pesar de la goleada. Los blaugranas comenzaban la ola en La Romareda y los vascos se unían permitiendo que diera varias vueltas al campo. Este hecho era aplaudido por la afición del Barcelona. El reconocimiento mutuo fue admirable.

LA COPA AL CIELO DE ZARAGOZA Y LA CELEBRACIÓN

Tras el pitido final, era momento de celebrar. Y de alzar la Copa, que pasaba de Reina a reina. Doña Letizia Ortiz, en el palco, le hacía entrega del trofeo de campeonas a Alexia Putellas, encargada de levantarlo al cielo de Zaragoza antes de bajar a hacerlo con sus compañeras. Esta le cedió el protagonismo a Sandra Paños en su última final copera.

La entrega de medallas dejaba una imagen curiosa que daría la vuelta a las redes. Un miembro del staff del Barça era quien repartía los metales a las jugadoras y Salma se sorprendía por este protocolo y repetía “¿Es broma? ¿Es broma?".

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Las jugadoras azulgranas daban la vuelta al campo sin soltar la Copa, entre bailes y fotos

Sin embargo, lo importante era la fiesta. Las jugadoras azulgranas daban la vuelta al campo sin soltar la Copa, entre bailes y fotos. También se cogían las manos para hacer un rondo en el círculo central y saludaban a sus familiares y amigos. Una hora después todavía quedaban jugadoras y aficionados en las gradas. Estos coreaban los nombres de las futbolistas uno tras otro. En el momento de irse, Salma era la última en hacerlo. Era un día especial para ella, habiendo conseguido el trofeo que le faltaba, y quería alargarlo lo máximo posible. En su hogar.