REAL ZARAGOZA

El filial consuma otro milagro

El Real Zaragoza B se mantendrá la temporada que viene en la categoría de bronce del fútbol español. Los Esnáider, que defendían el ajustado 1-0 de la ida, se impusieron con cierta comodidad por 0-3 al Conquense. Consiguen así la salvación después de una temporada donde han rozado el regreso a Tercera División tras comprar la plaza en verano.

Zaragoza.- El filial del Real Zaragoza no ha querido ser menos que los chicos del A esta temporada. Con Juan Eduardo Esnáider a la cabeza, el segundo equipo aragonés conquistaba en Cuenca la salvación tras una campaña irregular donde los maños han rozado en diferentes ocasiones el descenso a 3ª División. Hubiera sido un trauma, ya que la entidad dirigida por Agapito Iglesias compró plaza en la categoría de bronce por valor de 400.000 euros.

Pero el rendimiento del equipo en la segunda vuelta, incluyendo el play-out, ha sido colosal. Una fenomenal remontada liguera que le permitía jugarse en una eliminatoria a doble partido la posibilidad de permanecer, frente a un Conquense que se presentaba como un rival muy duro. Sin embargo, mostraron una gran concentración y superioridad tanto en la ida como en la vuelta, valiéndole para conseguir tan ansiada salvación con un parcial final de 4-0.

El 1-0 de la ida, conseguido en los minutos finales, llenaba de incertidumbre el choque definitivo. Sin embargo, Fernández en el 23 encarrilaba el pase con un fuerte disparo desde fuera del área. Apretó entonces el Conquense, consiguiendo encerrar y generar sensación de peligro en las inmediaciones del área rival. Pero como tocado por varita mágica volvía a aparecer Carreño con un remate en el 38.

En la segunda mitad, el equipo local lo intentó de todas las maneras, chocando una y otra vez contra la zaga blanquilla. Además, Montero en el 88 hacía el definitivo 0-3, completando un marcador de ensueño para pasar a la posterior celebración en el césped y el vestuario. En rueda de prensa, Esnáider aseguraba que su conjunto “había hecho méritos en la segunda vuelva para quedarse en esta categoría, aprendiendo de muchos errores”.

El técnico, que abandona este verano la disciplina blanquilla, declaró estar “súper feliz por mil motivos”. “Supimos aguantar la presión, la gente, el rival y nos encontramos con un gol pronto que nos vino bien”, explicaba. De aquí en adelante se espera un verano movido, donde la entidad deberá decidir quién se sienta en el banquillo del filial la próxima temporada. También para confeccionar una plantilla que sufrirá un nuevo baile de altas y bajas.