REAL ZARAGOZA

Fiesta final

La plantilla del Real Zaragoza ha celebrado el último entrenamiento de la temporada, al que han acudido todos los jugadores salvo los internacionales, Leo Franco, Apoño y Aranda. Comienza un periodo de especulaciones en la construcción del plantel y ni siquiera el capitán Javier Paredes tiene asegurada su continuidad.

Zaragoza.- Tras la fiesta, vuelta al trabajo. Eso sí, con el mejor ambiente posible. La gesta culminada el domingo por el Real Zaragoza dejaba imágenes para el recuerdo en la plaza del Pilar, incluyendo las jotas bailadas por Manolo Jiménez. Este martes, la plantilla ha regresado al césped de la Ciudad Deportiva, en una sesión que despide la temporada programada por el entrenador. Y, de paso, servirá para que varios de los futbolistas se digan adiós, ya que la confección del plantel de la próxima campaña es toda una incógnita.

Los internacionales han estado ausentes, ya con sus respectivas selecciones que comienzan a preparar la Eurocopa del verano. También Leo Franco, Apoño y Aranda. Un partidillo de entrenamiento en el que han participado todos los miembros disponibles, además del cuerpo técnico, para cerrar un año marcado por la tensión y la fatiga acumulada. Distensión merecida, por tanto.

En rueda de prensa, el protagonista ha sido el capitán Javier Paredes. El asturiano se ha consolidado en el final de temporada como central, un puesto que le alejaba de la banda donde su rendimiento no alcanzaba el aprobado. Junto a Da Silva, Lanzaro o Mateos, se ha convertido en indiscutible completando diversas actuaciones más que notables. Eso sí, su contrato expira este verano, por lo que depende del club y futbolista sentarse a negociar su renovación.

Respecto a su continuidad, ha explicado que todavía no sabe nada. “Estoy muy a gusto, mi contrato finaliza, siempre dije que mi compromiso con el club se estipuló en un principio y ahora tengo que entrar a valorar muchas cosas, pensar en mi familia”, ha explicado. Además, ha recordado que “también al club le toca tomar una decisión” y si llegan a un acuerdo “bien y si no todos tan contentos”.

El capitán ha insistido en que se considera y considerará siempre del Real Zaragoza, haciendo balance de su etapa a bordo del conjunto aragonés. “Me quedo con lo positivo, estoy muy contento con los cinco años aquí, Zaragoza va a ser siempre mi casa”, ha valorado. Sobre el final de campaña, ha agradecido poder “celebrar la categoría tras un año muy duro”.

Eso sí, ha hecho un llamamiento para que cada uno utilice sus vacaciones “para pensar en lo que se ha hecho mal, porque no podemos estar sufriendo como lo estamos haciendo”, deseando que cada uno “aprenda de sus errores”. También en el aire se mantiene la continuidad de Manolo Jiménez, pero no ha querido ligar su futuro al del entrenador. Lo que sí ha reconocido es que “si se llega a un acuerdo entre club y técnico el zaragocismo saldrá beneficiado”, recordando que “ha hecho un trabajo excepcional”. Así se cierra una campaña con un brindis con los medios de comunicación. Objetivo cumplido.