REAL ZARAGOZA

El tren se escapa

El decepcionante y sufrido empate cosechado por el Real Zaragoza frente al Reus ha traído consecuencias notorias en la clasificación de la categoría de plata. Los maños, que se hubieran asegurado finalizar la jornada en playoff en caso de triunfo, ven ahora el ascenso directo a seis puntos. Los hombres de Agné ven ahora escaparse el tren.

Zaragoza.- Incapaces de ganar fuera de casa, todo lo que no sea sumar de tres en tres en La Romareda supone un grave problema para el Real Zaragoza. Un conjunto aragonés que se dejó sorprender por el Reus en un partido encarrilado y en el que terminó rescatando un punto en las postrimerías del choque gracias al tanto de Dongou en su estreno esta campaña. Mirar ahora la clasificación da un poco más de miedo que hace tan sólo unos días.

Porque matemáticamente el conjunto maño hubiera finalizado la jornada en puestos de playoff en caso de doblegar a los catalanes. Pero el hecho de no vencer le complica todo de manera notable. Los blanquillos ocupan una más que discreta décima posición con 21 puntos, uno menos que el Huesca que es séptimo y seis de brecha respecto al ascenso directo que cierra el Girona con 27 después de imponerse este domingo en El Alcoraz a los oscenses.

Aunque el técnico del Real Zaragoza, Raúl Agné, inste a los suyos y se reafirme en que mirar la tabla clasificatoria no sirve de nada, sí es cierto que desde su llegada se han sumado ocho puntos de 15 y que se trata de una cifra insuficiente para alcanzar el tren de cabeza. Más todavía teniendo en cuenta que ahora los aragoneses viajan a tierras gaditanas para medirse al Cádiz. Y que todo lo que no sea ganar provocará una herida de la que mane cada vez más sangre.

El problema del equipo está localizado, pero falta lo complicado: subsanarlo. Porque ofensivamente el Real Zaragoza sigue haciendo goles con facilidad, 23 en 16 jornadas, pero defensivamente la zaga no ofrece las garantías necesarias como para ser favoritos en la categoría. En apenas dos llegadas el Reus fue capaz de hacerle dos tantos, evidenciando y señalando que es ahí donde la escuadra maña ofrece más dudas.

Fue José Enrique finalmente el que ocupó el centro de la defensa junto a Leandro Cabrera, relegando así al banquillo a Bagnack, pero el equipo siguió cometiendo fallos por los costados. Especialmente por el zurdo, con Casado como protagonista. Errores que están costando puntos y que, en caso de no ser corregidos de inmediato, impedirán que el Real Zaragoza esté de verdad entre los candidatos a regresar a la máxima categoría.