El Tarazona cae cruelmente en el descuento (2-1) y el Teruel pierde en casa ante el Logroñés (0-2)

El Tarazona cayó en el último suspiro. Fotografía: Nàstic de Tarragona.
photo_camera El Tarazona cayó en el último suspiro. Fotografía: Nàstic de Tarragona.

Los equipos aragoneses de Primera RFEF continúan su andadura en la categoría de bronce con una decimosexta jornada que ha vuelto a teñirse de negro en cuanto a resultados se refiere. La S.D. Tarazona ha caído en el último suspiro ante el Nàstic de Tarragona a domicilio (2-1) y se aleja momentáneamente de los puestos de salvación. Por su parte, el Teruel tampoco pudo cosechar una victoria que le sacara del último lugar que ocupa y perdió en casa ante el Logroñés (0-2).

El encuentro que hizo visitar Tarragona a los turiasonenses arrancó con la peor de las suertes para el conjunto visitante debido a la lesión de Marc Trilles, exjugador del Nàstic, que tuvo que marcharse en camilla alrededor del minuto 2. Más allá de este traspiés, el Tarazona salió al partido con muchísima intensidad y con la idea de hacer el primer tanto cuanto antes. El primero en avisar fue Fer Cano con un disparo lejano que se marchó fuera y que dejaba patente que los rojillos no habían venido de visita. Los locales no se quedaron parados y Jaume Jardi hizo el primero con una falta inapelable en el minuto 21. Poca cosa más pasó a pesar de que la S.D. Tarazona intentó igualar el luminoso antes de acabar la primera mitad, pero no pudo hacerlo y ambas escuadras se marcharon al túnel de vestuarios con un 1-0 favorable al Nàstic.

En la segunda mitad, la S.D. Tarazona salió muy fuerte al partido y un centro, unido a una mala salida del portero local, hizo que Cubillas anotará el tanto de la igualada en el minuto 46. Tras este mazazo, el Nàstic terminó de despertar completamente y se volcó más en ataque, obligando a Yoel a estar realmente atento y realizar intervenciones meritorias. No obstante, los turiasonenses también tuvieron la suya con una falta que sacó Alberto Varo con una buena estirada. En la última jugada del duelo y cuando el partido parecía destinado a las tablas, un balón colgado a la zona ofensiva, permitió que se peinara un balón y que Jaume Jardí, que había hecho el primero, asistiera a Mario Rodríguez para hacer el gol definitivo con un buen tiro elevado y fuerte ante el que poco pudo hacer el meta visitante.

Con todo esto, el Tarazona pierde la oportunidad de sumar un punto en uno de los campos más complicados e históricos de la categoría. Su próximo duelo será frente al Rayo Majadahonda en el Municipal de Tarazona, el sábado a partir de las 16.00 horas.

EL TERUEL CAE CON NUEVE JUGADORES

El partido arrancaba con un Teruel mucho mejor plantado que el Logroñés. Los de Raúl Jardiel sabían de la importancia del choque y salieron al encuentro mandando sobre su rival. Los aragoneses empezaron amenazando el área rival con un buen disparo tras un centre que dio al palo y rozó el gol. Tras esta, un aluvión de ocasiones se produjeron a favor de los aragoneses, que en la primera parte no estaban dejando ningún resquicio de ataque a los locales. Una falta que tocó Ander Iru fue la última ocasión de la que dispuso el Teruel antes de abandonar el terreno de juego camino al túnel de vestuarios. Los visitantes estaban siendo muy superiores al Logroñés, que por el momento prácticamente no había salido de su campo y no había puesto en problemas a Taliby.

En la segunda mitad, el escenario cambió totalmente. Si en los primeros 45 minutos los turolenses estaban siendo una apisonadora, en este segundo tiempo las cosas se torcieron para sus intereses. Toni García adelantaba al Logroñés nada más comenzar el periodo tras un buen pase entre líneas en el que la defensa turolense se vio algo lenta y superada. Para mayor inri y por si fuera poco, a los tres minutos fue expulsado Facu por doble amarilla y el Teruel se quedó con 10. Pese a los buenos intentos de Dani Villa desde el exterior, el resultado no se movía, quedaban 20 minutos para acabar y los nervios empezaban a ser palpables. La mayor de las sorpresas llegó en el minuto 80, cuando el conjunto turolense se quedaba con nueve jugadores tras la expulsión de Aitor Pascual. Esto mató al Teruel que se quedó muy mermado en los últimos minutos duelo y con la necesidad de irse al ataque para intentar igualar el choque.

Fruto de ello, los de Raúl Jardiel recibieron otro tanto, en el 89, obra de Fabián Luzzi, que aprovechó la superioridad numérica para recibir un buen centre y empujar el balón al fondo de la red. No hubo tiempo para más y el Teruel volvió a perder. Pese a jugar en mucho más fases del encuentro mejor que su rival la suerte no se alineó con los turolenses y las expulsiones lastraron en exceso a los rojillos. Tras este nuevo varapalo, los aragoneses ya piensan en su próximo duelo, ante el Unionistas a domicilio, el sábado a partir de las 18.00 horas.